martes, 29 de agosto de 2017

Las normas de la vida...¿existen o nos lo han hecho creer?

Voy siendo consciente según avanza mi experiencia como Cristina, de que mi "libro de la vida" o creencias, a día de hoy, no son muy habituales en la sociedad, soy una "rara avis"...y si miro atrás voy siendo consciente de que siempre he tenido actuaciones no muy "normales"...voy a intentar explicarme...deseo conseguirlo.

Existe un gran porcentaje de la sociedad que tiene grabado, podríamos decir, un libro del bien y del mal, y yo hasta no hace mucho, también lo tenía...estaba basado en las creencias que me han transmitido mis padres, mis profesores, mis amigos, mis familiares, el momento histórico que he vivido, es decir, el escenario en el que me he movido, me ha creado un sistema de creencias en mi parte racional, y lo usaba constantemente para juzgar todo lo que pasaba a mi alrededor...

Siempre he tenido comportamientos únicos, que no sé de dónde salían, pero que los sentía así, cómo puede ser la relación con mis padres. Jamás he entendido que mis padres, por el simple hecho de ser mis padres, están por encima mío, como si hubiese escalones, y yo por estar debajo he de callarme porque lo dicen ellos y punto, por ejemplo. Y basado en este ejemplo, cualquier argumento por su parte que estuviese basado en ese criterio, incluso si alguna vez me levantaba la mano, porque les faltaba el respeto, mi respuesta era:
- El dolor de tu bofetada pasará, pero yo seguiré igual...no sois más que yo, somos iguales, y no pienso no contestarte solo porque lo digas tú...de la misma forma, no me contestes tú a mí.
Seguramente les parecerá extraña mi respuesta, pero les aseguro que lo sentía así. No entiendo las dictaduras, y eso lo es...no comprendo esas relaciones de padres e hijos donde no saben ni la mitad de lo que han hecho sus hijos, porque para no hacerles daño, evitan comunicarse...y para mí una relación se basa en la comunicación, así que a nivel racional, no lo comprendo.
A día de hoy he crecido y sigo sin entender ese respeto como "más grande", si pudiésemos cuantificarlo, que se le debe tener a ciertas personas, porque parece que existe un libro de normas a seguir o algo así, unas normas que no sé quién puso, pero a mí no me consultaron, y yo no hago lo que debo, sino lo que siento.

De este modo, yo respeto a todos por igual...no tiene mi padre o mi madre mayor respeto, por el hecho de ser mis padres, nos respetamos de forma recíproca. No respeto más a un alto cargo del estado, o de una empresa o de dónde sea...no respeto más a los altos cargos, mi respeto lo tienen todas las personas, me da igual su posición social, familiar, económica...tiene mi respeto por el simple hecho de existir.

De este modo, a lo largo de los años, la relación con mis padres no está basada en que tengo deberes u obligaciones hacía ellos, ni ellos conmigo...yo no he nacido para cumplir sus expectativas, ni para no defraudarles, ni para nada que ellos proyecten en mí...yo he nacido para vivir mi propia experiencia de vida, y en base a mis actos, hemos creado ese tipo de relación, seguramente no les ha quedado otro remedio...somos seres independientes, con emociones, sensaciones y vivencias basadas en nuestro recorrido.

Así que esa norma que está escrita en el libro de las reglas de la vida que dice, "no defraudarás a tus padres", y muchos la llevan grabada en su ser, yo les digo que en mi libro no está, me salté la clase ese día alomejor...pero yo no siento que defraude a mis padres, sino que si ellos se sienten defraudados es cosa de ellos y se lo tendrán que trabajar. Yo ya me lo trabajaré si siento que me defraudan a mí, que también podría darse el caso.

Yo soy responsable de mis emociones, no de las emociones de los demás.

Mis padres lo pasarían fatal durante todos mis años de drogadicción, pero sucedió así, y fue nuestra experiencia. Yo lo sufrí desde mi personaje en la escena y ellos desde el suyo. Ellos no se han de sentir culpables porque yo me metí en la droga y puedan sentir que fallaron como padres, y yo no me siento culpable sintiendo que no fui buena hija...fue una experiencia vivida, y nacemos para experimentar, sin más.

Estamos acostumbrados a analizar las situaciones siempre preguntando ¿por qué?, cuando la pregunta también se podría enfocar desde ¿para qué?

Me resulta curioso que en este libro de Normas de la vida, parece que está mal si estás en pareja y te enamoras de otro; está mal si te enamoras del novio de tu amiga; está mal si te casas y te divorcias (aunque este apartado del libro de las normas, ya lo están actualizando...supongo que lo actualizan como las apps); está mal si tienes un trabajo fijo y lo dejas para irte al paro, aunque fueses infeliz; está mal no trabajar si estás en época de estar en activo; está mal no asistir a la boda de alguien cercano porque en el libro sale en negrita y como obligación; está mal empezar una relación con alguien con varios hijos, si no tiene el otro; está mal no tener hijos...y podría seguir escribiendo mil casos más, el libro es infinito...así que podríamos resumir el libro en un titular:
Está mal seguir nuestros sentimientos, nuestras sensaciones, dejarse fluir, confiar en el Universo/Dios...porque nos perseguirá el juicio ajeno, y puede que permitamos incluso que nos influya, haciendo que no vivamos nuestra propia experiencia, sino la experiencia que esperan los demás de nosotros.

La vida no tiene normas, no existe un libro del bien y del mal, TODO ESTÁ BIEN TAL Y COMO SUCEDE...a pesar de que el hemisferio racional no logre comprenderlo, a pesar de que desde nuestro propio juicio hayan actos que no comprendamos, ni compartamos y rechacemos...simplemente empiezan los juicios personales.

Sé que es difícil de entender, y sobretodo de llevar a cabo en la práctica...lo vivo diariamente...pero una vez que la teoría impregna tu ser, la vida comienza a verse desde otra perspectiva...es como cuando en la película La llegada (The Arrival), la protagonista aprende ese lenguaje extraterrestre y gracias a ello le cambia la visión del tiempo y la realidad.

Cada ser está viviendo su propio proceso, todo es un proceso y al final del proceso...todo estará bien, y sino, simplemente no es el final.


domingo, 20 de agosto de 2017

Las diferentes ligas

Todos somos seres humanos, eso lo tengo claro...pero no todos jugamos en la misma liga dentro del juego de la vida, o si les parece mejor, lo pueden describir como diferentes deportes, pero al fin y al cabo, creo que nos referimos a lo mismo, ya que mi intención no es juzgar las ligas en mejores o peores, sino simplemente en diferentes...pero todas están bien...todo está bien tal y como está, sino no existiría...
El otro día intenté transmitir las diferentes formas en las que vivimos los seres humanos, individualidad versus colectividad, y hoy mi deseo es seguir desgranando un poquito más estas diferentes formas de vida...y la nomenclatura que uso es "diferentes ligas", porque un día me lo comentaron y me gustó el concepto, sin más.
Existen dos ligas. Voy a empezar por la mayoritaria, la que más abunda, la más popular, si fuese una persona la llamarían, influencer.
Esta primera liga es donde los seres humanos se reúnen para pasar un buen rato, ya sea en bares, restaurantes, playas, casas de amigos, familiares...se reúnen para hablar de banalidades, de temas superficiales, de los demás, o incluso de ellos mismos, pero de ellos solo hablan de lo que quieren mostrar, o de lo que se permiten...porque en esta liga no se habla de las emociones o sensaciones reales, esas se dejan para mañana, se evitan, no se miran de frente, asustan.
En esta liga el aspecto físico es muy importante, porque viven de fuera hacia dentro, así que tanto si sienten que están o no dentro de los cánones de belleza que marca la sociedad, explotan su aspecto físico, ya sea el pelazo, las curvis, el tipazo, las pestañas, las uñas...lo que sea...y ahora la moda en esta liga está empezando a ser maquillarse de forma natural...y a mí que estos dos conceptos no me cuadran...pero bueno, sigo, que sino me voy por las ramas...
En esta liga podría decir que su lema es, hay que vivir al máximo, disfrutar, que la vida son dos días...por eso les encanta viajar, conocer mundo, culturas...siempre se nutren de fuera hacia dentro.
Les encanta estar rodeados de gente, se consideran sociables...y no son amigos de la soledad, van al cine, centros comerciales, parques de atracciones, parques acuáticos...la cuestión es estar entretenidos, divertirse...ocupar el tiempo.
Su vida sigue una lista de la compra: nacen, crecen, se reproducen y mueren...y lo hacen porque es lo que toca, no paran a profundizar, reflexionar, sentir...nada, sencillamente se dejan arrastrar por el ritmo que marca la sociedad.
Muchos seres humanos, en esta liga, llegan a la edad avanzada llenas de carencias emocionales, infelices...pero ocultan sus emociones reales a través de vivir esa etapa a través de los nietos, ya que sus vidas han estado llenas gracias a vivir las emociones a través de los hijos, no olvidemos que viven de fuera hacia dentro, no saben lo que es conectar con su interior, conocerse, escucharse, sentirse...conocen la vida del vecino, mejor que a ellos mismos.
Tienen otra característica, normalmente la culpa de todo está fuera, no es el trabajo adecuado, no es la pareja adecuada, no es la amistad adecuada...no suelen ver la grandeza que ofrece ser consciente de que nuestra perspectiva no es la correcta, simplemente es una perspectiva más.
En esta liga está basada la sociedad, en esta liga estamos todos, la diferencia es el tiempo, es decir, unos estamos un tiempo y otros se pasan toda su experiencia de vida en ella, nunca descubren la otra liga, se quedan a medias en el juego de la vida, por lo menos en esta...pero no pasa nada, todo está bien así, simplemente necesitan más vidas para ser conscientes...y no sufran porque el tiempo y el espacio, en realidad, no existen.
Y luego estamos los que, cada uno con su propia historia personal detrás, hemos contactado con nuestro interior y hemos llegado a jugar en esta otra liga, una liga minoritaria, nos llaman "antisociales o ermitaños", pero no corresponde exactamente a esa nomenclatura. Simplemente nos aburre la otra liga, nos gusta para un rato, es divertida, sin más...pero nuestro lema de vida es "fluir", fluimos al ritmo que marca la vida en cada momento, nuestra vida son momentos, instantes, basados en el aquí y el ahora, solo existe este momento, y mientras lo vivo, pasa...algunos incluso tenemos claro que en cualquier momento se acaba el juego, y no pasa nada...como me dijo el otro día un compañero de liga, la "putada" es nacer, nos han contado el cuento al revés, y la muerte, cuando nos llegue, será simplemente un tránsito.
En esta liga disfrutamos de los "conciertos de silencio", la soledad para nosotros es una maestra...y en muchas ocasiones sentimos que los amigos o familiares son "ladrones de tiempo", al principio este concepto puede hacer sentir culpa, pero es una realidad, sin más.
Dedicamos tiempo a conocernos, escucharnos, sentirnos...Hemos pasado del ver para creer, al creer para ver, porque las dudas nos hacen avanzar...experimentamos por nosotros mismos para poder opinar sobre algo, y sino, callamos.
Nos gusta leer, pasar tiempo con nosotros mismos y con los demás, pero para saciar nuestra curiosidad y ambición de conocimiento, ya que tenemos ambición de conocimiento y no de dinero.
Hemos descubierto que la vida no tiene una lista de la compra, es decir, no hay cosas por hacer, sino que lo que hagamos está bien, y sino lo hacemos, también.
Nos encanta encontrar seres humanos que jueguen en esta liga, es maravilloso encontrar personitas diferentes, ya que podemos intercambiar emociones, sensaciones, experiencias, porque hablamos sin tapujos, explicamos nuestras vivencias tal y como son, no "postureando", ni contando solo lo que queda bien, y siempre estamos dispuestos a aprender, gozamos aprendiendo...nos sentimos como si fuésemos niños alrededor del fuego escuchando historias de un mayor de la tribu.
Pero estamos agusto con personas de la otra liga también, pero un rato, porque llega un momento que necesitamos volver a nuestra soledad, nuestra lectura, nuestro silencio...me atrevo a decir que llega un momento que una voz interna dice "me aburro".
Así, conociendo las dos ligas, aprendí que me encanta ser "antisocial o ermitaña" o todo lo que me quieran llamar, ya que no dejan de ser juicios personales que yo no comparto. Sencillamente me siento una chica que habla de emociones, pero es un tema que pocas personas se permiten expresar, puesto que vivimos en un mundo de postureo y poca realidad emocional.
Me gustaría terminar citando una frase de Ernest Hemingway, que compartió conmigo el otro día un compañero de liga que acabo de conocer, otra "causalidad" más, por eso la magia de la vida me tiene tan enamorada, y la frase dice así: "No hay nada noble en ser superior a tus semejantes, la verdadera nobleza está en ser superior a tu antiguo yo".


miércoles, 16 de agosto de 2017

Individualidad versus colectividad

Qué ganas tenía de sentarme, salir del ritmo que te impone el mundo y cobijarme en mi soledad, para volver a marcar yo el ritmo de mi vida...desde que he vuelto al mundo laboral vivo en desorden, y el motivo es muy simple, es un trabajo de pocas horas pero sin horario fijo, en cualquier momento puede salir un requerimiento para asistir un vuelo privado...así que con lo que me gusta el orden y la organización, la vida me ha puesto una gran prueba, que de momento no llevo demasiado bien...ya que a pesar de que el trabajo sea de difícil organización, se podría planear mucho mejor el día a día, pero yo acabo de llegar, y no me corresponde...vuelvo a encontrarme con lo habitual en el mundo laboral, los cargos de mando carecen de esa capacidad de "saber hacer", y se excenden en mirar por ellos mismos...siempre hay excepciones, con alguna me he encontrado en mis 11 años trabajados, pero he de reconocer que muy pocas.
Y me viene de perlas este ejemplo para empezar a reflexionar, ya que deseo intentar transmitir mi idea, y este tipo de personas forman parte de la individualidad. Seguramente se pregunten, ¿a qué te refieres con ese concepto? Pues allá voy...
Existen dos tipos de seres humanos, y dentro de cada tipo existen diferentes ligas(que ya desarrollaré en otro post), pero mi intención no es juzgarlas en mejor o peor, sino, simplemente en diferentes.
Existen seres humanos que pertenecen a la individualidad, y me van a entender rápido, ya que con ese concepto me refiero a las personas que viven en su propia burbuja, no circulan por la carretera por el carril derecho, les da igual si molestan a los demás, porque ellos solo ven su trayecto, van solos por el mundo; son los mismos que apenas usan los intermitentes, ya que no necesitan señalizar nada, porque no empatizan con el resto, ellos van solos por el mundo, en su propia burbuja; son los mismos que cuando van andando por la acera, no se apartan, se ha de apartar el que viene de frente y dejarles paso; de la misma forma que cuando encuentran a alguien y se paran hablar, lo hacen en todo el medio de la acera, supongo que dirán, me paro aquí y punto, porque sino, no logro entenderlo; son los mismos que cuando van a la cola del aeropuerto intentan estar sentados esperando que los demás formen colas para embarcar, y de repente se levantan y se intentan colar, ya que no piensan en que los demás han estado ahí un buen rato de pie para tener su orden de embarque; son los mismos que se cuelan en las colas de la charcutería, frutería, supermercado...en cualquier sitio, ellos llegan y quieren pagar, si había alguien delante haciendo cola y abren una caja nueva, estos seres humanos van directos a ser los primeros, el orden les da igual; también son aquellos que quedan contigo para tomar algo y te hacen acompañarles a hacer sus recados, porque ¿para qué los van a hacer antes?, así vas con ellos; son aquellos que te llaman y se acuerdan de ti solo cuando tienen algún problema, porque les das paz, pero si no necesitan nada, no se acuerdan de ti...y así podría seguir escribiendo ejemplos sin parar...pero creo que ya ha quedado más o menos claro el concepto. Y hablo en masculino porque me refiero a seres humanos, el sexo me da exactamente igual, en esta clasificación les aseguro que sí existe la igualdad.
Y el otro tipo de personas somos aquellos seres humanos que vivimos en colectividad, usamos siempre el carril derecho y los demás están para adelantar, porque conducimos en conjunto con el resto de vehículos, es un baile entre muchos, no voy sola en la carretera; usamos los intermitentes para señalizar, ya que el resto de vehículos debe saber mis movimientos, todos somos uno, no vamos solos; cuando vamos andando siempre estamos atentos por si hay alguien delante para apartarnos, no somos un obstáculo; si aparece alguien y nos paramos a hablar, nos apartamos a un lado de la acera para dejar vía libre para los transeúntes; en la cola del aeropuerto, una vez que empieza el embarque por filas, escuchamos a los trabajadores y nos ponemos de la 15 a la 30 o de la 1 a la 15, y hacemos nuestra cola con educación; en la cola de la charcutería, frutería, supermercado...nos ponemos al final, y si hay que pedir la vez, la pedimos, empatizamos con el resto de la humanidad; si quedamos con alguien, le dedicamos nuestro tiempo, los recados los hacemos antes o después, porque nos apetece tomar algo y charlar tranquilamente, mis amigos no son mis asistentes; si llamo a alguien es para saber de él o ella, yo para contar mis problemas me voy a un psicólogo, o escribo, no me acuerdo de la gente solo por mi interés personal...y así podría también seguir hasta el infinito...
Con este post mi intención no es hacer sentir mal a nadie, ni criticar...solo intento poner encima de la mesa aquello que observo para que reflexionemos un poquito, que no todo es hacerse selfies y colgar las fotos en las redes sociales...
Así que no sé a qué tipo de personas pertenecen...pero me gustaría recordarles que somos seres independientes viviendo en comunidad, que nuestros actos pueden tener consecuencias para el prójimo, que hay que tratar al prójimo como nos gustaría que nos tratasen a nosotros y sobretodo no olviden que todos somos uno, la solución no es la independencia, sino la solución global...venimos de la unidad y volveremos a ella cuando fallezcamos.

sábado, 22 de julio de 2017

El miedo a la muerte

El último punto que deseo desarrollar, pero no por eso el menos importante, es el miedo a la muerte.
Durante toda mi experiencia como Cristina, no tengo recuerdos de haberme parado a pensar o hablar sobre la muerte, solo sé que es un tema que no sale en las conversaciones normalmente, simplemente se evita...hasta que alguien fallece, y te topas con la realidad, recordando que la muerte forma parte del proceso natural de la vida, sin más.
Hasta hace unos años puedo afirmar que tenía miedo a la muerte, y más que a la muerte, al sufrimiento, y al desconocimiento de qué hay después...
Soy hija única, he vivido siempre con un miedo interno a que si mis padres fallecían no sé si lo superaría...recuerdo ir de vacaciones en el Ford Fiesta al pueblo y en más de una ocasión tener pensamientos de que si teníamos un accidente y ellos fallecían, me quedaba sola...ahora me resulta curioso, recordar esas anécdotas de mi infancia...
Soy consciente de que el miedo viene por el desconocimiento, por eso a día de hoy, puedo decir alto y claro que no tengo miedo a la muerte, ya que me ha sido revelado que no es el final, que solo morirá mi cuerpo, pero mi alma continuará, de la misma forma que ya lo he experimentado reviviendo mi muerte en otras vidas gracias a la terapia regresiva, sintiendo como una vez que muere mi cuerpo experimento una paz, una tranquilidad imposible de describir con palabras, aparece mi querida inefabilidad.
Así que mi propia muerte no me asusta, y a la vez, gracias a esta enseñanza, he aprendido a vivir de una forma consciente y plena, debido a ello asumo que en cualquier momento puede llegar mi ultima respiración, por eso cada mañana lo primero que hago al despertarme es agradecer al universo que me permita un día más...y así es como vivo, viviendo el momento, consciente de que puede ser el último como Cristina.
De esta misma forma, he aprendido a aceptar la muerte de cualquier ser querido, incluida la muerte de mis padres...pero eso no quita el proceso de duelo que necesitaré para asumir la pérdida física que supone cualquier fallecimiento, ese proceso es igual de natural que la propia muerte.
Pero hay un gran cambio en mi actitud, he aceptado la muerte como parte de la vida, ahora tengo mi propio criterio al respecto...y siento que es algo fundamental para poder vivir una vida plena, porque si no aceptan la muerte, existirá un vacío en su vida, impidiéndoles vivir en plenitud.
A lo largo de mi experiencia siempre se me ha mostrado la muerte como un drama, una pérdida, un sufrimiento, incluso en el pueblo veía el luto de las personas que perdían a un ser querido...y asocié la muerte con la negatividad...pero jamás nadie me habló de la otra perspectiva de esta situación, es decir, nadie me comentó que las personas que fallecen necesitan que las dejemos partir, que nuestro sufrimiento no viene por la muerte del ser, sino por nuestra pérdida física, me atrevo a llamarlo egoísmo personal por perder en este plano a alguien; nadie me dijo que solo se muere el cuerpo, pero el alma está presente incluso en el momento del tanatorio; no me hablaron de la muerte con la naturalidad que le corresponde; nadie me habló de que venimos a vivir una experiencia y cuando llega el fin de esta, simplemente dejamos nuestro cuerpo para evolucionar, pero que sería maravilloso dejar en ese cuerpo todas las emociones y sensaciones de esta vida, porque le pertenecen a ese cuerpo y ese cuerpo, una vez que muera, ya no nos pertenece, lo único que tendríamos que recoger sería la energía que quedó atrapada en el momento de la muerte, ya que es lo único que nos pertenece...en realidad somos eso, energía; nadie me enseñó que cuando deje mi cuerpo debo ir a la luz, quedarme aquí solo retrasará mi evolución e incluso puede entorpecer la experiencia de mis seres queridos; nadie me dijo que nos parecemos a las mariposas más de lo que creemos, y que el cuerpo nos limita a este momento, esta experiencia, pero sin él, no existe el tiempo, ni el espacio; nadie me dijo que el final del proceso del duelo viene con la aceptación, y este último paso me libera a mi, pero beneficia también a ese ser querido que he perdido y no dejo ir...nadie me habló de nada de todo esto, y no logro comprender cómo nadie nos muestra nada sobre lo único que tenemos claro cuando nacemos, moriremos.
Así que hasta hace tres o cuatro años he vivido el proceso de la muerte como la sociedad me ha enseñado o mostrado, pero ahora lo vivo a mi manera, bajo mi criterio, basándome en mi propia experiencia...y con esto no quiero hacerles creer que lo hacen mejor o peor, simplemente mi deseo es mostrarles otra perspectiva de la muerte...porque tal y como comenté en mi post anterior, el mayor acto de amor es aceptar la experiencia del prójimo, y la muerte es parte de ella...así que creo que es vital para poder vivir en plenitud, darle a la muerte la naturalidad que le corresponde, sin más.

viernes, 14 de julio de 2017

La capacidad de amar

El otro día ya comenté que sentí que era necesario desarrollar los tres pilares de la terapia regresiva por separado, así que hoy intentaré describir otra de nuestras cualidades innatas, la capacidad de amar.
A día de hoy, estoy totalmente convencida de que somos la suma de cuerpo y alma. El cuerpo por un lado es nuestro edén, ya que gracias a él podemos experimentar y sentir, pero por otro lado nos limita, no podemos sentir lo que es el amor incondicional, es nuestra alma la que tiene esta capacidad, y en estado expandido de conciencia, el alma es la protagonista, y nos muestra, por lo menos a mí me lo mostró, que no tenía ni idea de lo que significaba amar.
Hasta ese momento, solo había sabido querer y apegarme, es decir, a lo largo de toda mi vida creía que me había enamorado en varias ocasiones, pero lo que había hecho era apegarme a personas que me daban aquello que yo quería, y cuando dejaron de hacerlo, las dejé...esas han sido mis relaciones sentimentales...suena fatal ¿eh? Pero ha sido así. Tenía pareja, no éramos compañeros del viaje de la vida, es decir, yo les quería a mi lado, mientras eran como a mí me gustaban, y sino mi idea era, seguro que cambiará...pero me aportaban compañía, seguridad (bueno ya hablé de todo esto en otro post, llamado "Mi propia oscuridad") pero de lo que soy consciente es de que si me hubiesen dejado por otra chica, no lo hubiese entendido, ni aceptado...hubiera roto la relación incluso de amistad. Y además hasta el día de hoy no he sabido mantener la amistad con ninguno de mis ex.
En el ámbito de la amistad, más o menos igual, si alguna amiga me hacía algo que no me gustaba, me enfadaba, y rompíamos la relación.
Y en el ámbito familiar, por un estilo, excepto con mis padres que por mucho que hayamos discutido siempre nos hemos reconciliado...con el resto de familiares, si ha habido algún problema...hemos roto la relación.
Así que mi manera de actuar era bastante radical...pero nunca lo observé desde este punto de vista, por el contrario, creía que era lo normal, siempre me he repetido: si algo te perjudica o es tóxico...aléjate de ello.
Pues a día de hoy, no pienso igual, he recordado mi capacidad de amar, y la tenemos todos. Asumo que todos somos seres de luz que estamos aquí en la Tierra encarnados, todos venimos del mismo lugar, de la Luz, y todos nos iremos al mismo destino, a la Luz...así que todos somos el Todo, por eso siempre digo que la realidad a nivel racional es muy difícil de comprender, pero cuando la sientes, el puzzle se completa. Todos estamos conectados, por eso lo que le envíen al prójimo, les será devuelto...no olviden la frase: SEAN BUENOS.
Así que ahora estoy empezando a aprender a amar, o más bien a recordarlo, comparto mi viaje con mi compañero de vida, Fernando, pero aceptaré cualquier decisión que tome basada en su felicidad, su bienestar, su interior...porque soy consciente de que somos dos seres con experiencias de vida independientes y lo acepto desde el amor, no les voy a engañar, si me hiciese algo que me doliese...necesitaría tiempo para asumirlo, pero ahora sé que no me alejaría desde el rencor, el odio o la rabia, sino desde la madurez de saber que necesito un tiempo para asimilar y aceptar según qué situaciones...y así en cualquier ámbito, ya sea amistad o familiar. He aprendido a que el problema lo tengo yo, nadie es responsable de mis emociones, yo soy la que puedo abrazarlas, escucharlas, y permitir que fluyan para acabar aceptándolas.
He aprendido que amar no tiene nada que ver con el apego, amar es respetar la experiencia de vida del prójimo y si es necesario pasando por las diferentes etapas emocionales que necesite hasta llegar a la aceptación.
Pero he llegado a este punto, no de la noche a la mañana, sino que empecé por mí, acepté mi falta de autoestima, mi carencia de amor y respeto hacia mí misma...y ello se veía reflejado en mi forma de actuar y tratar al prójimo...así que cuando alguien dice, soy así y punto...me da lástima, porque se quedará estancada en ese momento, no permitiendóse aprender y avanzar, cuando el fin de estar aquí encarnado es ese, aprender y evolucionar...y solo hay un camino en el que nos sentimos bien, en paz y armonía, y es el amor.
En realidad fluimos en este camino, es una sensación maravillosa descubrirlo...pero no es fácil la práctica, no les voy a engañar, estamos influenciados por nuestras creencias, muchas inculcadas por la sociedad, la familia, las amistades...y además rodeados de muchas personas estancadas en sus procesos y encima no son ni conscientes de ello, pero cuando amas al prójimo, aprendes algo fundamental, el respeto y la aceptación, y con esas dos palabras, comprendes desde lo más profundo de tu ser, que amas desde la libertad, sin apegos, y es una sensación que no se puede comprender, porque el amor se siente, no se entiende. Y aprendes a la vez a respetar desde el amor cualquier experiencia de vida ajena, y que si no te piden ayuda, has de aceptar su proceso, porque en realidad todo es un proceso, dure las encarnaciones que dure, no olviden que una vez que morimos, sólo muere nuestro cuerpo, dejando de existir el tiempo y el espacio, pasando a ser un eterno presente del alma.
Así que dejemos de querer que es lo que esta sociedad nos ha enseñado, y recordemos nuestra capacidad de amar, que en realidad es como todos venimos programados desde nuestro inicio.

sábado, 8 de julio de 2017

La capacidad de perdonar

He ido escuchando a lo largo de mi vida frases como : "Quien la hace, la paga", "La venganza se sirve en un plato frío"...y no les voy a engañar, durante toda mi adolescencia eran mis lemas de vida, supongo que vivir en un barrio y codearme con los "malotes del barrio", me ayudó a tener esa forma de pensar...
Pero a parte de mi propia experiencia personal, puedo afirmar que esta sociedad se ha olvidado de la capacidad de perdonar que todos poseemos, y es una lástima, porque somos esclavos de todo aquello que decimos que perdonamos pero no olvidamos...ya que una vez que uno perdona, se libera.
Les tengo que reconocer que esta capacidad de perdonar ha aflorado en mí, gracias a la terapia regresiva, ella es la que me ha permitido recordar que poseo esa cualidad y como siempre digo, y no me canso de repetir: estaré eternamente agradecida a esta terapia.
Llevo realizadas 13 regresiones, hasta el día de hoy, y de momento no siento que necesite realizar más, pero estoy convencida que a lo largo de mi vida, realizaré más como paciente...el motivo es muy sencillo, para poder acompañar a otras personas a través de esta terapia como terapeuta, tengo que haber sido paciente, porque soy muy racional, y si no lo vivía por mí misma, no me creía nada, y para poder defender algo, yo, necesito creer en ello, y lo digo en pasado, porque esas dudas ya las resolví, y ahora soy más de "creer para ver", que de "ver para creer".
En el post anterior ya comenté los tres pilares fundamentales de esta terapia, y considero que cada uno necesita ser desarrollado más ampliamente, así que hoy, voy a intentar explicarles la capacidad de perdonar.
Quiero antes hacer un pequeño inciso, y decirles que no se olviden que, para desarrollar este tema, parto de mi creencia de que vida tenemos una, pero repleta de capítulos, ahora mi capítulo se llama Cristina, pero no necesito que me crean o no, simplemente he llegado al punto en el que a través de mi propia experiencia, tengo evidencias suficientes para estar completamente convencida de ello...y les animo a recorrer su propio camino, para a través de sus propias experiencias, obtener su propia evidencia, y así alcanzar su creencia personal, y no la que la sociedad se ha encargado de mostrarnos.
Ustedes deciden, yo al contrario que la mayoría de la población, a día de hoy, tengo ambición de conocimiento y no de dinero, por eso estoy desprogramándome del TENER y aprendiendo a SER, y les puedo asegurar que la forma de afrontar la vida cambia y se llena de magia, ya que la vida es magia en estado puro, y ya saben que yo estoy enamorada de ella.
En estos años he aprendido a perdonar, bueno, más que aprender, he recordado mi capacidad para hacerlo, es como si desde lo más profundo de mi ser se hubiese despertado este conocimiento, ahora de forma natural veo a las personas como seres viviendo una experiencia de vida, y acepto desde el amor y no desde la resignación, lo que cada uno haga, aunque lo juzgue como algo negativo hacia mí, porque creo que me equivoqué de profesión, tendría que estar ejerciendo de jueza, porque lo de juzgar, a día de hoy, aún me cuesta dejar de hacerlo...
En realidad es algo muy simple, cuando alguien nos hace algo que nosotros consideramos negativo, y me refiero desde que me roben, me rompan el corazón hasta que me violen, o maten a algún ser querido...ante cualquier situación que nos suceda tenemos la capacidad de perdonar, aunque no lo crean, es una cualidad innata del ser humano, pero lo hemos olvidado...y aunque les cueste creerlo, les aseguro que la tenemos.
He aprendido que si vivo alguna experiencia así, y no perdono, lo único que consigo es no perdonarme a mí misma, me convierto en esclava de esa situación, únicamente me perjudico a mí misma, porque mi vida se oscurece en el odio, el rencor, la rabia...pero por el contrario cuando acepto la situación, una vez que soy consciente de que ya ha sucedido y no existe la vuelta atrás, que solo puedo seguir hacia delante, tengo la oportunidad, aunque sea por puro egoísmo, de perdonar a ese ser, de aceptar su experiencia sin comprenderla a nivel racional, pero estando convencida de que todo sucede por algo, y en lugar de llegar a preguntarme ¿por qué? intento preguntarme ¿para qué?...y reconectándome con mi alma, aparece una capacidad de perdonar real, sincera y profunda. Es como si desde lo más profundo de mi ser surgiese esa emoción que no logro comprender a nivel terrenal, pero me rindo a ella y me permito sentir el perdón...no sé expresarlo en palabras, aparece la famosa inefabilidad...
Pero lo que sí que puedo expresar es la sensación de que al perdonar al prójimo me perdono a mí misma, me libero de esa situación, y una vez pasada la experiencia, ¿de qué me sirve odiar o no perdonar? Absolutamente de nada, al contrario, solo me perjudica más...y yo a mí misma me amo, y no me quiero hacer sufrir, gracias.
En definitiva, la energía del perdón es mucho más positiva para el ser que perdona que para el perdonado, ya que usted con quien pasa las 24 horas del día es con usted mismo, y les aseguro que se vive mejor aceptando aquello que ya ha sucedido y no tiene solución, porque en este capítulo de vida a lo mejor somos las víctimas, pero verdugos hemos sido también, estoy convencida...pero nunca olviden que mi verdad es solo eso, mi verdad...un abrazo con los dos brazos bien abiertos, y como decía un amigo que ya está al otro lado: SEAN BUENOS.

lunes, 26 de junio de 2017

Mi viaje a Barcelona...

Despues de casi diez años he pasado dos semanas en mi barrio, he disfrutado de quince días en casa de mis padres junto a ellos,  durmiendo en mi habitación de toda la vida, paseando por las calles donde me crié y reencontrándome con personitas que hacía un montón que no coincidía en este viaje que es la vida...y he vuelto a casa reconfortada.
Pero lo más curioso no han sido los momentos que he pasado allí, sino que ahora ya vuelvo a ser alguien "normal" dentro de la sociedad, y ahora les explico para que me entiendan...
Desde hace tres años y pico ejercía de ama de casa y además me casé hace seis meses, temas que ya expuse en post anteriores...y lo curioso es que con estos dos datos, parece que lo único importante para la sociedad en general eran dos preguntas: la primera, ¿ya trabajas? y la segunda, ¿para cuándo vais a ser papás?
Y fíjense si es curioso, que desde hace un par de meses apareció en mi vida un trabajo, un trabajo de pocas horas en el mundo de la aviación privada, y a pesar de que no buscaba nada...al aparecer en mi vida esta oportunidad de forma casi mágica...no quise rechazarlo y lo acepté. El mundo de la aviación me encanta, ya trabajé en él varios años, y siendo pocas horas pensé que me serviría de actividad social, y tal y como surgió no quise frenar esa energía...así que desde hace dos meses trabajo, y aunque sean pocas horas, o incluso aunque fuese una hora al día...es una pregunta que tiene la respuesta que todos deseaban escuchar, sí ya trabajo.
Y la otra pregunta sobre la maternidad...solo me queda decirles que son muy cansinos, que a día de hoy estoy muy agusto viviendo por y para mí, que disfruto de mi libertad, de mi tiempo con mi marido y que no siento la necesidad de ampliar mi familia, pero también les digo que para hacer siempre las mismas preguntas...mejor callénse porque existen casos en los que no pueden tener hijos y esas preguntas solo les crean dolor...haber si empezamos a aprender un poquito, que ya toca en el s.XXI evolucionar, ya que volvemos a lo mismo de siempre: nacer, estudiar, trabajar, casarse, tener hijos y morir...madre mía parecemos un anuncio de Cucal (un producto mítico que anunciaban para las cucarachas, cuyo eslogan decía: nacen, crecen, se reproducen y mueren). 
Así que puedo decir que estos quince días fuera de mi vida en soledad rodeada de naturaleza he sido todavía más consciente, si cabe, de que hablamos por hablar, preguntamos siempre lo mismo con tal de tener una conversación, los temas son mayoritariamente banales, y sin contenido que me muestre o me enseñe nada...simplemente intercambiamos cómo van nuestras vidas, hablamos de personas que no están presentes, criticamos y juzgamos...porque de eso tenemos todos un Master y sin haber estudiado...
Cada vez me encuentro más agusto con mis conciertos de silencio, puede que sea síntoma de ermitaña, no lo sé...pero he vuelto a la civilización y durante unos días es entretenido, pero siento que fluyo mucho mejor entre naturaleza, silencio, animales y armonía...supongo que forma parte de mi proceso y a día de hoy, estoy en este punto.
Pero todo eso no quita que me haya sentido agusto, querida, mimada, cuidada...ha sido maravilloso volver a reencontrarme con personitas especiales para mí, e incluso conocer a personitas especiales que te hacen ser consciente de que la edad no importa, porque el alma carece de tiempo.
Estos días en Barcelona me dieron la opción de asistir al taller vivencial de terapia regresiva, y ha sido algo mágico como siempre, pero además esta vez me llevo un gran aprendizaje, he adquirido un nuevo conocimiento del que de forma inconsciente ya era consciente, pero al escucharlo se ha hecho consciente lo inconsciente, a día de hoy puedo asegurar que después de tres años recorriendo mi camino a través de la terapia regresiva me ha servido para algo que no sirve la medicina tradicional, y es lo siguiente: uno, para sentir lo que significa el amor incondional, algo que por mucho que creamos que conocemos, desconocemos a nivel terrenal, y gracias al estado expandido de conciencia he podido recordar y sentir, porque una vez que lo sientes, sabes que ya conocías esa sensación; dos, para aprender lo que significa la energía del perdón e introducirlo en mi día a día, aprender a perdonar desde lo más profundo de mi ser, me libera, aceptar la experiencia ajena igual que la mía, es una gran enseñanza; y tres, para perder el miedo a la muerte, ya que ser consciente de que esta experiencia solo es un capítulo más de mi vida, me hace desaprender todo lo aprendido y reaprender. 
Estos tres conocimientos son los pilares fundamentales de la terapia regresiva, tres asignaturas que el ser humano, a día de hoy, sigue teniendo pendientes, pero estoy convencida de que el día que se den la oportunidad de recuperarlas, les cambiará la percepción de la vida, la forma en la que viven y la manera de afrontarla...porque nos han enseñado a vivir de fuera hacia dentro, y les aseguro que de dentro hacia fuera el mundo es diferente, maravilloso y extraordinario, porque como dijo un ser especial antes de morir: el misterio es bello, no todo en la vida tiene porqué tener una explicación.
Siento decirles, que hay cosas que con nuestra mente racional no se pueden entender, pero sí sentir...y la percepción de la vida cambia cuando sientes el amor incondicional, el perdón y desaparece el miedo a la muerte...así que farmacéuticas no tengan miedo, que esta terapia no es de su competencia.

domingo, 11 de junio de 2017

Me expongo demasiado...

Si estoy viva a día de hoy, es simplemente porque todavía no ha finalizado lo que sea que he venido a hacer...y mientras dure mi experiencia, tengo claro que tengo ganas, fuerza e ilusión por seguir aprendiendo, y no solo me refiero a nivel cultural, sino a nivel emocional...ya que es lo que realmente nadie nos enseña, y solo por eso, me da firmeza para pensar que, en realidad,es lo más importante.
Me resulta curioso como la mayoría de seres humanos piensan en cambiar el mundo, pero muy pocos pensamos en cambiarnos a nosotros mismos, pocos vemos nuestras limitaciones, nuestros errores...pero todos vemos los errores de los demás.
Qué fácil es acusar al prójimo de todo, y que rápido dejarían de hacerlo si les fuese revelado que todos somos espejos y que si el universo les pone a alguien así enfrente, no es para que le critiquen, sino para que aprendan algo, no sé el qué, pero algo seguro...cómo cambiaría todo...
Cada vez veo con más claridad las limitaciones del ser humano, me resulta asombroso cómo llegamos a creernos que nosotros tenemos razón, y que el prójimo está equivocado; cómo llegamos a pedir respeto, mientras nosotros lo faltamos; cómo vemos los problemas psicológicos del prójimo, creyéndonos que nosotros estamos muy cuerdos; cómo pedimos libertad, mientras nosotros obligamos al prójimo a aceptar nuestras normas; cómo nos creemos románticos, cuando en realidad lo que desprendemos es la falta de amor hacia el prójimo, resultado de la falta de amor hacia nosotros mismos; cómo nos creemos humildes, cuando estamos cargados de soberbia; cómo creemos que nuestras creencias son las verdaderas, y los demás están equivocados...en fin, no me queda otra cosa que ser todavía más consciente si cabe, de que la verdad absoluta no existe, porque la realidad que cada uno pueda ver está regida por su propia percepción, basada en su propio juicio y regida por su capacidad de autocrítica personal...
Hace unos días leí una frase que circula por las redes, y dice: "Desaprender, los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no sepan aprender, desaprender y reaprender."
Y cuánta razón...a día de hoy, leer y escribir casi todo el mundo lo ha alcanzado, pero el problema actual es que nos creemos que lo que hemos aprendido es ya así para siempre, no tenemos la capacidad de aceptar que cabe la posibilidad de que nos hayamos equivocado, de que no tenemos la razón, de que aquello que criticamos puede que en realidad sea también una posibilidad...ay...nuestro ego...
Más de una persona me ha dicho que me expongo demasiado, y hasta ahora no entendía a qué se referían, no comprendía que me podía suceder por simplemente abrir mis emociones al mundo...pero como nada pasa por casualidad...me ha sido revelado.
Estos días me ha pasado algo muy curioso, en dos ocasiones, intercambiando opiniones, me han intentado hacer daño emocionalmente a través de la información que comparto en el blog, y es curioso como gracias a seres así, aprendo, y por ello siempre en el fondo les estoy agradecida, son mis grandes maestros, así que gracias.
Al finalizar una conversación, con un conocido, donde el tema eran asuntos personales de drogas y trabajo, me dijo:
- Es la última vez que vamos a hablar, porque veo que tienes una idea de la vida y la muerte que es de risa, te leen más de 6000, pero en el mundo somos millones... (en otras palabras, el tema de la vida y la muerte no tenía nada que ver en la conversación, pero para atacarme usó mis pensamientos expuestos en el blog, para intentar herirme emocionalmente...ataque gratuito para intentar ofenderme, y no les voy a engañar, en ese momento lo consiguió).
Con otra persona, en un grupo de WhatsApp, ofrecí mi opinión sobre una falta de respeto hacia otro participante, y en lugar de decirme, Cristina, considero que estás equivocada...sabiendo que estaba de visita en casa de mis padres, me dijo:
- Me parece de fábula que hayas ido a ver a tus padres unos días! Aunque les excluyas de parte de tu vida...(en otras palabras, no está de acuerdo con la forma en la que me casé...si no lo han leído, busquen la entrada titulada, Mi estado civil, felizmente casada, del 16 de enero, no es más que un ataque gratuito para intentar ofenderme...y no les voy a engañar, lo consiguió en ese momento).
Estos dos seres me han mostrado la vulnerabilidad, es decir, las herramientas que les doy para poder ofenderme, ya que abro mi alma en cada Post, y esa información es la que pueden usar para atacarme de forma gratuita, y eso es a lo que se referían aquellos que me han comentado en varias ocasiones...Cris, te expones demasiado.
Pues les voy a ofrecer mi conclusión, seguramente equivocada, pero a día de hoy, lo siento así.
Voy a seguir escribiendo en mi blog, me seguiré trabajando a nivel emocional para que ciertos seres, que están en un punto del proceso diferente al mío, no tengan la capacidad de herirme, porque yo tengo que aprender a que esos ataques me dolerán siempre que yo les permita que me afecten, el poder lo tengo yo.
Esta experiencia me ha servido para ser consciente de que si me hieren a mí, aunque tenga la capacidad de herirles a ellos, no tengo que actuar igual, y por eso creo que por primera vez en mi vida, no fui a atacarles, sino que me callé, quedándome con ese dolor interior, pero permitiéndome sentirlo, hasta que cesó, porque les perdoné, ya que comprendo que están en un punto diferente al mío, y cada uno tiene su proceso, y son respetables...siempre se ha dicho que dos no se pelean si uno no quiere.
Gracias a esta experiencia, por primera vez me he dejado herir sin contestar hiriendo, ya que esa había sido mi actitud hasta ahora siempre, he aprendido que sin devolver el ataque me siento en paz, porque mi conciencia está tranquila, me voy herida en ese momento, sí, pero las heridas con amor, comprensión, paciencia y amor, voy aprendiendo a  curármelas.
Así que, ahora que os he comprendido a todos los que me aconsejabais que no me expusiese tanto, os doy las gracias por intentar cuidarme y protegerme. Pero he aprendido una cosa, que cuando algo se hace desde el alma, quedo expuesta a que me hieran, pero en realidad aquel que intenta herirme, está más herido que yo, y tiene toda mi compasión.


viernes, 26 de mayo de 2017

Cada vez somos más...

Me ha llegado un artículo sobre el parto natural, como en casa pero dentro de un hospital público, es decir, que ya empieza a existir la opción de decidir si quiere dar a luz de una forma más natural, siempre que sea posible, por supuesto, sin epidural, sin entrar en una sala fría donde le pongan correas, le estiren en una camilla fría y le abran de piernas sin demasiado miramiento...sino que le den una habitación, donde la mamá se relaje, empiece su proceso natural de contracciones y las comadronas sean las que ayuden a dar a luz...es decir, volver a nuestro pasado, no tan lejano.
Y este artículo me ha hecho pensar, mejor dicho, me ha hecho recordar que no hace tanto que se ha convertido el acto de parir en un proceso mecanizado, donde incluso existen las cesáreas programadas para anotar en la agenda diaria qué día y a qué hora le viene mejor...
Por supuesto que siempre existe la libertad y la posibilidad, pero me alegra ver artículos así donde ya existe la posibilidad de dar a luz de una forma diferente, porque esto no deja de ser una evidencia más de que algo está cambiando...de que por alguna razón estamos retomando el pasado, volvemos a las hierbas, como usaban los curanderos y las brujas; volvemos a darle importancia a las emociones, abriendo la posibilidad de que afecte a nuestro sistema inmunológico; cada día se expande más la necesidad de experimentar a través de nuestras sensaciones, la ciencia está volcada en su estudio, cada vez se habla más de los "cascos sensoriales", a través de los cuales podemos, desde el salón de casa en soledad, sentir y disfrutar de estar en otro lugar deseado, acompañado de otras personas; y ahora aparece la noticia de los partos naturales acompañados de comadronas sin epidural...algo está cambiando y me llena de ilusión, motivación y entusiasmo.
Estamos volviendo a conectar con nosotros mismos, con nuestra esencia; cada vez somos más los que le damos más importancia al tiempo que al dinero; los que intentamos vivir de forma consciente en el presente; los que nos proponemos vivir desconectando el piloto automático, de una forma más lenta, apreciando los pequeños detalles; los que valoramos, mimamos y cuidamos nuestra soledad, ya que es nuestra gran maestra; los que dedicamos tiempo y dinero a resolver conflictos emocionales sin resolver, puesto que para poder dar hemos de estar nutridos; los que estamos convencidos de que tiene más importancia estar en equilibrio emocional que estar entretenido para no enfrentarnos a nuestra oscuridad; los que vivimos cada día agradeciendo a la vida permitirnos un día más, ya que somos conscientes de que hoy estamos, pero mañana no lo sabemos, pero no lo tememos, somos conscientes de que es así, sin más; los que no necesitamos que los demás alimenten nuestro ego, porque poco a poco lo vamos conociendo y educando; los que nos sentimos parte de un todo, donde todos estamos conectados y nadie es más que otro, por lo que no idolatramos a nadie; los que aceptamos lo que nos ocurra, intentando disfrutar de los buenos momentos y aprender de los menos buenos; los que hemos despertado y somos conscientes de que el sistema nos somete, pero existe una libertad personal y es maravillosa; los que tenemos compasión con cualquier ser vivo, excepto con los mosquitos, que aún no lo he conseguido; los que nos hemos alejado del consumismo y lo hacemos ahora de forma consciente...y así cada vez somos más los que tenemos evidencias de que no solo somos un cuerpo físico, sino que somos un alma encarnada en un cuerpo físico, y el universo tiene una trama organizada que está por encima de nuestro nivel de comprensión.
Estamos retomando sabiduría ancestral que había quedado en el olvido, no creo que por casualidad...pero por algún motivo, ahora vuelve a ser el momento de que se nos revele de nuevo, por ello, me siento privilegiada por ser una de esas personas que viven de forma consciente, que aunque aún tenga mucho por aprender, haya sido capaz de cambiarme al camino de fluir en la energía del amor y del perdón, porque eso significa que he aprendido a amarme y a perdonarme.
Queda mucho camino por recorrer, pero con pequeños detalles como el artículo de hoy, tengo evidencias de que cada vez somos más...

viernes, 19 de mayo de 2017

Relación entre mamá y papá...

Nada pasa por casualidad, todo pasa por algo y todo está más organizado de lo que alcanzamos a comprender...y por eso mismo justo ahora me ha llegado una información reveladora para mí, que estoy convencida de que si me llega en otro momento, no hubiese tenido la capacidad de aceptarla desde el amor, ya que hubiese sentido rechazo, no hubiese tenido la capacidad de verme reflejada, porque a ninguno nos gusta ver nuestras sombras, por mucho que formen parte de nosotros.
Hace unos días por causalidad hablando con una amiga acabé recibiendo una gran lección: hablar cada día con mamá no es lo natural, el vínculo maternal tan cercano acaba una vez que la hija crece y ya no necesita el sustento materno para sobrevivir...una vez que creces solo le perteneces a la vida y formas tu familia, tu hogar y ellos dejan de pertenecer a ese día a día, igual que ellos hicieron con sus padres, y así generación tras generación...esta sería la relación natural de un ser humano, si fuésemos capaces de cultivar nuestro interior y amarnos de forma incondicional cada uno de nosotros...pero la realidad es muy diferente.
Existe un alto porcentaje de madres que se han aferrado a sus hijos, que viven a través de las vivencias de sus hijos y no de las suyas propias, que sienten la necesidad de tener noticias diarias de sus hijos, que si no les llaman cada día, ya les achacan de ser egoístas, les culpabilizan de que no las quieren, y empiezan a victimizarse...y siento revelarles que detrás existen carencias emocionales de algún tipo.
Me ha resultado muy curioso la revelación de que en biodescodificación la figura de mamá se encuentra ligada a hijos con adicciones...y creo que no porque sean malas madres, ni tengan ellas la culpa, sino que lo que existe en realidad es una mala gestión en la pareja de esos padres, y unos hijos que no han sido conscientes y no lo han sabido gestionar a nivel emocional.
Cuando somos pequeños odiamos los gritos, las discusiones...y por desgracia en muchos hogares hemos convivido con discusiones de papá y mamá, diferencia de opiniones que no han sabido intercambiar sin enfadarse, respetarse y sobretodo sin levantarse la voz.
Somos muchos hijos los que hemos convivido con la poca paciencia de mamá, porque trabajando y llevando la casa se desbordaba, y acababa contestándonos de malas maneras, ya que papá no colaboraba porque se acomodó en tener una madre en lugar de una esposa, y no supo afrontar que mamá se puso a trabajar y ya no tenía el mismo tiempo que antes para dedicar al hogar, así que simplemente él continuó con su mismo día a día, pero mamá tuvo que quitar tiempo de descanso para seguir llevando una casa, lo que conllevó a tener peor humor, menos paciencia, y sobretodo menos tiempo para mí...y eso una niña de 9 años lo vive en su subconsciente, como un abandono, mis días pasaron de estar con mamá todas las tardes, a estar sola, porque con papá mi relación no era la misma que con mamá por aquel entonces...
No creo que sea casualidad que poco después desencadené problemas bronquiales, ahora sé que puede ser que un niño enferme de forma inconsciente porque si estoy enfermo, papá y mamá no discuten y están por mí...
Tantos años trabajando, llevando una casa, siendo madre...hacen a muchas mujeres olvidarse de que también son esposas, e incluso llega a ser una mujer desvalorizada, donde primero está la hija, el padre y todos los demás, excepto ella, y debido a este comportamiento, llega un momento en el que se acumulan emociones que estallan en conductas tóxicas, enfermedades o cobran factura a los hijos...y del mismo modo, muchos hombres dedicándose a trabajar, se olvidan de que también son maridos, y permiten que mamá se encargue más de todo lo referente a la niña, puede que por comodidad, no lo sé...
La pareja tiene diferentes criterios a la hora de educar a una adolescente, estamos muy acostumbrados a echar la culpa al prójimo, y por ejemplo cuando encuentras hachís en una chaqueta de tu hija, lo fácil es decir que la culpa es de papá porque no me controla lo suficiente por las tardes...pero nadie se cuestiona qué desequilibrios emocionales tiene la niña para haber llegado a esa edad y estar drogándose...y el problema, no es más, que la falta de conocimiento en nuestra sociedad acerca de las emociones y sensaciones, esto deriva a que la mayoría de hogares viven en desequilibrio emocional, y de forma inconsciente.
La relación de pareja se deteriora poco a poco, y reflexiono desde lo que veo a mi alrededor, tanto mis padres, como familiares, como todo mi ámbito social, siempre hay excepciones, por supuesto...pero el caso cercano que he vivido es el de mis padres, y desde mi perspectiva, seguramente equivocada, observo que queda cariño causado por tantos años compartiendo el viaje de la vida, pero la pareja no ha sabido cuidar su relación, han pasado la etapa de noviazgo de una forma bonita y con anécdotas que a día de hoy siguen recordando; la etapa de los primeros años de matrimonio, sacrificándose para poder pagar el piso y todo lo que conlleva empezar un hogar; luego llega la niña, la etapa de la niñez viviendo el tiempo libre a través de la hija porque absorbe todo el tiempo y es una época maravillosa; toda la adolescencia, con preocupaciones porque la niña se relaciona con amistades que no son de su agrado, aparecen las drogas, pero intentan mirar a otro lado, porque tampoco saben muy bien qué hacer supongo...cuando la hija se va de casa aparece el síntoma de "nido vacío" porque la pareja no ha dedicado tiempo a cuidarse, mimarse, amarse...pero se sobrelleva hablando cada día por teléfono, porque sigue ese lazo diario...luego llega la jubilación de papá y es una etapa nueva, de repente está en medio de la cocina a la hora de desayunar, llega la hora de la comida y si hace porque hace y sino hace porque no hace...toda la vida mamá ha llevado el liderazgo de la tareas de casa, y ahora papá ya no tiene permiso para tocar nada sin el permiso de mamá, porque en casa se limpia, se cocina, se plancha y se todo cuando lo hace mamá, porque ahora después de una vida haciéndolo todo, mamá no sabe delegar y papá estorba...y de la misma manera aparece la figura de papá jubilado que no sabe muy bien qué hacer, donde meterse...porque después de toda una vida acomodado dejándose cuidar por su mujer, como si fuese personal del hogar contratado a su servicio, ahora con tanto tiempo libre...qué hacer...esa es la cuestión, pero siendo un hombre tan independiente, como siempre lo ha sido, no es muy difícil, yendo al pueblo, leyendo, paseando...y dedicando tiempo a lo que le surja, lo mismo que ha hecho siempre excepto en sus horas de trabajo, y en realidad es maravilloso ver que él ha sabido cuidarse y dedicarse tiempo a él mismo siempre, porque a día de hoy no ha acumulado emociones que estallan en forma tóxica sin sentido aparente.
Así que les aseguro, y estoy convencida de que no me equivoco, que en muchos hogares las madres se aferran a los hijos porque tienen muchas carencias emocionales, mucho trabajo personal por hacer, que queda camuflado cuando aparecen las figuras de los nietos, porque vuelven a tener por quién vivir cuidando, y es una pena, a pesar de estar juzgando, que se olviden que lo más importante es sus vidas, son ellas mismas.
Me resulta curioso observar que convivimos 24 horas al día y 365 días al año con nosotros mismos, y es a nosotros mismos a quien menos conocemos, complacemos, escuchamos, mimamos, cuidamos...pero el día que vuelves a conectar con tu esencia y con tu ser, descubres que yo soy lo más importante de mi vida, que para dar tengo que estar nutrida, que nadie tiene la culpa de nada porque yo soy la única responsable de mi experiencia, que todo es un proceso y que en el fondo todo está bien tal y como está.

jueves, 11 de mayo de 2017

Conferencia y Taller vivencial de terapia regresiva en Barcelona ❤️

Ya mismo llega a Barcelona la conferencia y taller sobre terapia regresiva, donde hace cuatro años empezó mi primer contacto consciente con mi alma, y por ello me apetece promocionarlo a través de mi ventanita al mundo, mi blog. Y quiero dejarles claro que detrás de esta promoción no hay beneficio económico, ni descuentos, ni nada por el estilo hacia mi persona, solo existe mi sensación interna de acercar a todas aquellas personas que me leen o me escuchan, esta gran oportunidad de tener contacto con su alma, y lo llamo así porque es el nombre que me han dicho que tiene, pero llámenlo energía, o simplemente algo que existe en nuestro interior, ya que la terapia regresiva no es nada más que eso, una terapia que hace consciente lo inconsciente, una vía por la que nuestro hemisferio derecho se puede comunicar, un modo de que nuestra alma, o ese algo interior que existe dentro de nosotros, exprese todo aquello que está sin resolver, porque a estas alturas ya saben que tengo evidencias suficientes para decir alto y claro que no somos solo un cuerpo físico, sino que somos la suma de cuerpo y alma, o como quieran llamarlo ustedes.
Y a pesar de que existen  muchos escépticos que cuando escuchan la palabra alma, ya dejen de leer...les aseguro que es su desconocimiento y su falta de experiencia propia, la que les hace pensar así, y por supuesto, les respeto, pero me da pena ver cómo teniendo la oportunidad de tener sus propias evidencias, prefieren creer sólo lo que oyen, o esperan a que lo demuestre la ciencia...porque no olviden que la ciencia siempre va detrás de las evidencias, y aún cuando existen las evidencias a veces hay hechos inexplicables, como por ejemplo, como bien me dijo una gran persona, el simple vuelo del abejorro, según la física es imposible que un abejorro vuele, tiene unas alas muy pequeñas y un cuerpo muy pesado...pero el abejorro vuela, es una evidencia, aunque imposible de explicar dentro del ámbito de la física...así que ustedes deciden donde posicionarse...yo, a día de hoy, tengo claro que estoy en el lado de los que creen para ver, ya dejé mi postura de ver para creer...porque he recorrido mi propio camino con mis propios zapatos, y sigo avanzando, aprendiendo y sobretodo sin dejar de dudar, ya que las dudas son mi motor para seguir.
Bueno, allá voy...el día 16 de Junio sino tienen ningún plan, porque plan mejor les aseguro que no hay, les recomiendo asistir a la conferencia pública y gratuita que imparte el doctor Juan José López Martínez, un médico de un hospital de Cartagena, en activo a día de hoy, así que sus horas de ocio las dedica a divulgar y practicar esta terapia, tiene una trayectoria a sus espaldas de más de treinta años ejerciendo como médico (les doy este dato, porque para una mente analítica como la mía, fue un dato muy importante para que asistiese hace cuatro años, un hombre de ciencias hablando del alma y la terapia regresiva, como mínimo tenía que ir a escucharle, ese fue mi pensamiento).
La ponencia, será de una hora u hora y media, no sé exactamente cuánto dura, pero más o menos ese será el tiempo, y les desarrollará lo que es la terapia regresiva, les hablará sobre sus evidencias, su experiencia...tendrá lugar en la Casa del Llibre de Barcelona, en la Rambla Catalunya número 37, a las 19:00 horas.
Solo tengo una cosa que decirles, irán o no, depende de ustedes, pero si sienten que les apetece ir, aunque solo sea por curiosidad...hagan caso a esa sensación, su alma o ese algo interior, se está comunicando con usted, y además es gratis, ¿qué tienen que perder? La respuesta es sencilla, nada, porque el tiempo invertido, les aseguro que estará como bien he dicho, invertido.
Después de esa conferencia tienen tres opciones, y las tres totalmente igual de válidas: una, irse a casa y olvidar el tema; dos, coger libros sobre terapia regresiva, experiencias cercanas a la muerte o experiencias en el lecho de muerte, para saciar a través de las vivencias de otros su propia sed de descubrir más sobre el tema; y tres, asistir al taller vivencial que hace, ese fin de semana.
Este taller tiene un precio de 200€, he hecho varios talleres sobre otros temas, y el precio está bien, ya que dura el sábado todo el día (de 9h a 14h y de 16h a 20h) y medio día del domingo (de 9h a 15h), así que para tantas horas, está ajustado, comparándolo con los precios de los talleres que existen a día de hoy en el mercado, porque como comprenderán este señor no va a venir a generar un gasto en su economía familiar, se ha de pagar el alojamiento, su alimentación del fin de semana, ha de alquilar la sala donde hace el taller, y ganar algo de dinero, para que nos vamos a engañar, los seres humanos siempre recibimos algo a cambio, ya sea nuestra propia satisfacción personal por ayudar, o bien ganancia económica, pero siempre recibimos algo, sino, no hacemos nada, y además, les aseguro que una vez que conozcan a Juan José y su mujer, se darán cuenta que han hecho de esta terapia su día a día, porque la tratan con todo su amor, pero sobretodo con mucha seriedad y disciplina.
El taller vivencial está restringido a un número determinado de personas, así que por mucho que lo promocione, no sé si hay cupo, pero luego les paso los datos de la persona que lo organiza, y ella les dará toda la información que necesiten.
Ya saben que yo hablo siempre desde mi experiencia, y no me canso de repetirles que no me tienen que hacer caso, porque yo no hacía caso a nadie, y por eso fui...fui para descubrir por mí misma si todo esto era real o eran personas que se dejaban influenciar fácilmente...siento ser tan clara, pero esa era mi idea de asistir al taller, y a raíz de recorrer mi camino con mis propios zapatos, hoy tengo evidencias que me sirven a mí, para estar convencida de que la muerte no es el fin, y la vida no es lineal como nos han contado, sino circular.
El taller vivencial, se realizará en Esplugues del Llobregat, en un centro situado en la calle Mossèn Jacint Verdaguer, número 37, tiene cerca la parada del tranvía, llamada Pont d'Esplugues, y tal y como su nombre indica, podrán ser espectadores de seis regresiones, ya que el tiempo no da para más, se lo aseguro, y saldrán esas seis personas gracias al azar, según mi hemisferio izquierdo, pero según el derecho tengo claro que saldrán las seis personas que necesitan salir, todo está muy bien organizado por alguna fuerza superior, que ya saben que yo la llamo Universo, pueden llamarla Dios, energía superior o como ustedes decidan...y el resto de asistentes al taller que no le toque salir, desde la silla se sentirán identificadas como mínimo con una regresión, aunque estoy convencida de que con varias o incluso con todas, trabajarán desde la silla, porque les resonará lo que sucede allí...no lo puedo explicar con palabras porque a nivel terrenal hay emociones y sensaciones que no tienen descripción verbal, es inefable.
Existen varias metodologías para trabajar en terapia regresiva, y a mí me llamó la atención ésta, porque no es a través de hipnosis, ni hiperventilación, ni nada por el estilo...todos los seres humanos tenemos la capacidad de estar en estado expandido de conciencia de forma natural, y les voy a dar un ejemplo que me dio una gran psicóloga ya jubilada, que me sirvió para entender mejor qué es el estado expandido de conciencia, me dijo lo siguiente: "El estado expandido de conciencia es tan simple como cuando estás viendo la televisión en casa y de repente te viene a la mente la conversación que has tenido con tu amiga tomando café esa misma tarde, y vuelves a revivir en tu mente esa situación, y de repente, tu atención, vuelve al sofá a ver la televisión y te das cuenta de que te has perdido la última noticia, porque a pesar de estar mirando la pantalla, tu mente estaba en otro lugar"
Este ejemplo me sirvió para entender este concepto, y espero que les haya ayudado a ustedes.
Quería publicar esta entrada, porque gracias a la terapia regresiva mi forma de ver la vida ha cambiado, he aprendido a vivir desde la energía del amor y el perdón, he aceptado la muerte como parte de la vida, he revivido vidas pasadas con tal sentimiento e intensidad que no encaja con la imaginación, he experimentado cosas que no tienen explicación a día de hoy, pero que ya acepto y no me cuestiono, porque cada vez que veo un abejorro, tengo mi evidencia de que no todo tiene una explicación, esa es la belleza del misterio.
La persona que organiza la conferencia y taller en Barcelona se llama María José Muñoz, su móvil es 666538395, y su correo electrónico es mjmsanchez@telefonica.net, y además dentro de la página web de Isthar Luna-Sol, encontrarán la agenda del doctor Juan José López Martinez, sus libros, su biografía...porque imparte conferencias y talleres por varias comunidades de España, y en cuanto se jubile estoy convencida de que podrá dedicar más tiempo a este gran trabajo que realiza y que tanta falta hace en este mundo, ser un punto de luz entre tanta oscuridad. GRACIAS, GRACIAS Y GRACIAS.

domingo, 7 de mayo de 2017

Ser madre está sobrevalorado

Hoy es el día de la madre, un día en el que todo vuelve a ser postureo, que es lo que más se lleva en la sociedad.

No soy madre. No tengo el deseo de serlo y creo que es muy fácil de explicar. No sé lo que es ser madre porque lo desconozco. Lo único que sé es lo que la sociedad se ha encargado de venderme sobre la idealización de la maternidad. Pero no puedo desear algo que no sé ni lo que es. No lo he experimentado.

Por decir que no quiero ser madre recibo críticas. Perfecto, puedo soportarlas. Pero también creo que se me tendría que respetar. Mi argumento tiene peso.  ¿Cómo puedo desear ser algo que no sé lo que es?

En otras generaciones anteriores la mayoría eran madres porque era lo que había que hacer. No existía cabida a otra decisión. Ahora somos muchas mujeres mayores de 35 que no sentimos la necesidad de ser madres. Ya nos sentimos plenas con nuestro día a día. Nos sentimos plenas por el hecho de estar vivas. No sentimos que ese "reloj biológico" llama a nuestra puerta. Aceptamos nuestras horas de aburrimiento. No nos sentimos mal porque se acabe nuestro legado. No tenemos remordimiento por no hacer abuelos a nuestros progenitores, porque no es una norma a seguir. No aceptamos ese miedo a que el día de mañana estaremos solas, porque vivimos sin miedo. No sentimos que ser madre es lo mejor que te puede pasar en la vida, porque despertarte una mañana más ya es lo más maravilloso de ese día. Somos muchas las que vivimos en el presente, en el aquí y ahora. Somos muchas las que hemos decidido dedicar nuestro tiempo a conocernos, a sentirnos, a escucharnos, a aprender que realmente hacemos algo porque lo sentimos nosotras y no porque los demás lo esperan de nosotras. Somos cada vez más las que mimamos nuestro tiempo, porque estamos empezando a ser conscientes del valor que tiene y gozamos dedicándonoslo a nosotras mismas. Disfrutamos de vivir por y para nosotras.

¿Y qué problema hay? Pues ninguno realmente, el que cada uno quiera darle.

¿Y qué valor tiene ser madre? Pues ninguno realmente, el que cada uno quiera darle.

Tiene el mismo valor ser madre, que ser padre, que ser hija, que ser nieta, que ser sobrina o ser tía...son títulos que se ponen para describir una categoría familiar, para poder rellenar el árbol genealógico y completarlo gracias a ponerle a cada uno su nomenclatura.

Ahora muchas alarmas habrán saltado. Muchas personas ya estarán ofendidas. Otras tantas enfadadas. Otras habrán sonreído y otras, incluso, se hayan podido sentir identificadas. Cada una habrá sentido una emoción diferente, y esa emoción estará basada en las creencias, la experiencia y en el momento histórico que se hayan criado. Pero todas las opiniones son válidas, respetables y aceptables.

Pues así lo siento yo. Amo a mi madre porque he tenido una relación afectiva sana. 

Hemos pasado una infancia bonita y feliz. Una adolescencia complicada, en la que mi madre "me rallaba, era una pesada y chocábamos muchísimo", existían momentos buenos pero porque conseguía lo que quería. Tenía la ropa planchada. Me compraba ropa. Sabía que si la trataba bien y le hacía un poco la pelota conseguía más de ella. En la adolescencia somos egoístas y en cuanto no nos dejan salir, nos prohíben algo o no sale todo como deseamos...nuestra madre pasa a ser la mala de la película, y esa es la realidad. Y ahora vivimos una madurez equilibrada, donde siento que es parte de mis cimientos. 

Estoy agradecida por todo lo que ha hecho por mí. Pero hay muchas cosas mías que no le gustan y a mí hay cosas suyas que no me gustan, pero hemos aprendido a respetarnos, a aceptarnos. Hemos conseguido, a día de hoy, una relación sana, que no está basada en que sigo consiguiendo cosas de ella, es decir, no está basada en que sigue haciéndome la vida fácil cuidando de mis hijos, ni me sigo apoyando en su economía, ni la obligo a dedicar su tiempo para seguir cuidándome, ni haciéndome comida cada día porque voy a su casa a comer, porque es más cómodo. Ni siquiera los domingos tiene la obligación de liarse en la cocina porque voy a comer.

Estamos en una etapa sana, libre y bonita. Una etapa donde cada una tiene su libertad. Ella ha aprendido a ocupar su tiempo, porque de momento ha terminado su fase de cuidar. Está aprendiendo a vivir por y para ella, porque no ha tenido la oportunidad de seguir conectada a la faceta de "seguir cuidando de los nietos". Ha tenido la oportunidad de mirarse, observarse, valorarse, cuidarse e incluso mimarse. Nos llamamos cada día porque disfrutamos de compartir nuestro día a día. Si una tiene un día más triste, la otra la anima y viceversa. No intentamos cambiarnos, sino aceptarnos. Como hija sé que mi misión en la vida no es hacerla feliz, porque su felicidad depende de ella, y si me la intenta pasar a mí, yo tengo la suficiente información para saber que no me pertenece. Somos dos seres independientes donde ella fue el canal para poder experimentar esta vida, y le estaré eternamente agradecida por ello, de la misma manera que ella lo estará por haberla elegido.

Cada uno tiene un papel en la vida y todos son igual de importantes. Ninguno es más que otro...siempre estamos compitiendo, y yo me rindo. Prefiero perder. Pero pierdo con la convicción de que nos llenan la cabeza con creencias, que se convierten en obligaciones, reproches, frustraciones...

Así que a mí madre la amo, pero no solo porque es mi madre, sino por la relación que hemos tenido, por el viaje que llevamos compartido.

Lo siento, pero no soy capaz de hacer las cosas porque tocan, sino que las hago porque las siento. Quedar bien o mal intento que no me afecte, porque es un juicio gratuito y ajeno. El único juicio que me puede afectar es el de mi conciencia, y sé que haciendo lo que siento, aprenderé lecciones, porque eso son los errores.
 
Puede que mi madre fuese más feliz siendo abuela. Sin poder hacer sus viajes a su pueblo cuando le apetece. Con obligaciones diarias de ir a recoger nietos al colegio. Sacando energía de donde sea, porque no es lo mismo ir detrás de una niña con 30 que con 60. Estando los domingos en la cocina liada para hacer comidas familiares. Dejando de organizar sus días para que se los organice yo con mis horarios e hijos. Deseando que llegue el mes de junio para tener a sus nietos dos meses. Puede que fuese más feliz así, pero no lo sabe porque no puede desear algo que no sabe lo que es.

Porque también existe la posibilidad de que hubiese sido más feliz habiendo aprendido a vivir por y para ella. Habiéndose dedicado tiempo para escucharse, sentirse o conocerse. Haber vivido más relajadamente, sin acostarse a las tantas porque el día no tenía más horas y trabajar, llevar una familia sin ayuda de sus padres, ni suegros, era bastante más complicado que ahora. 

Pero parece que eso en estos tiempos es imposible.

Ahora para tener una familia debemos seguir usando a nuestros progenitores porque es su obligación, y sino...ya no son tan buenos. Seguimos anclados en nuestro egoísmo adolescente. Los hechos evidencian que estamos ante una generación de padres adolescentes e inmaduros.

Feliz día mamá. Feliz día porque aunque te parezca que soy atípica, es la hija que tienes, y puede que también te toque VIVIR POR Y PARA TI. La vida no todo es trabajar, cuidar, sacrificarte y luchar...y vuestra generación parece que no conoce otra cosa. Pues yo deseo mostrártela: HAZ LO QUE TE DE LA GANA CON TU TIEMPO Y APRENDE A AMARTE, pero para eso necesitas tiempo contigo misma. Nadie nos enseña nada al respecto. El día que aprendas a amarte, te darás cuenta que no necesitas a nadie para ser feliz y que el poder está dentro de ti, como bien dice tu querida autora Louise Hay.

A VIVIR MAMÁ. FELIZ VIDA!

miércoles, 3 de mayo de 2017

La aceptación, la gran desconocida...

Tenemos un gran problema social, y no son los políticos, ni la crisis, ni la pobreza...eso serían otros temas, que ahora mismo no voy a desarrollar, ya que a día de hoy no me siento capaz de resolverlos, no están en mi mano, o así lo siento yo...y ya saben que yo no hago lo que debo, sino lo que siento.
El problema que existe y sí podemos resolver, es la falta de aceptación, el poco conocimiento que tenemos sobre ese estado, la poca información que se nos facilita a lo largo de nuestra existencia, nadie nos enseña a aceptarnos, a respetarnos, a amarnos...y voy a ir todavía más allá...tenemos graves problemas a la hora de entender lo que es la aceptación.
La aceptación no es aceptar que tienes un ser tóxico a tu lado, y conformarte, e incluso amoldarte a él...como ya saben siempre hablo desde mi experiencia, puesto que es la única verdad que poseo, ya que la he vivido.
A los 19 años tuve una relación, un noviazgo de adolescentes, la que más me marcó por aquel entonces, y de la que más aprendí...así que gracias chaval, porque en parte gracias a lo mal que te permití comportarte conmigo, hoy soy quién soy.
En esa relación teníamos diferentes papeles, él, el chico malote del barrio, al que más o menos respetaban, y yo, la chica del barrio que iba de borde para protegerme de mí misma. Por aquel entonces acepté que me impusieran normas, como por ejemplo, dejar de hablarme con los chicos, solo me relacionaba con chicas, porque llegué a creerme que la amistad entre un chico y una chica no existe, que siempre hay algo más por alguna de las partes. Les aseguro que ese llegó a ser mi pensamiento, y lo veía así...así que solo me relacionaba con chicas. Incluso en la universidad que estaba yo sola, dejé de ser tan extrovertida, porque al venirme a recoger, si me veía hablando con algún chico, luego tenía que soportar un enfado, una discusión donde yo acababa creyendo que tenía razón él, porque me lo hacía ver así y yo lo aceptaba, ya que siempre acababa igual...si fuese él quién estuviese con una chica hablando y riendo, y llegase yo, ¿cómo me sentiría? La respuesta era siempre la misma, celosa, así que entendía sus celos, e intentaba evitar situaciones donde él se puediese sentir así...Llegué incluso a aceptar que él se fuese por la noche de fiesta, y yo quedarme en casa, a mí no me dejaban y yo confiaba en él plenamente, porque no tenía vivencias anteriores así, y nunca me hubiese imaginado que era infiel, después de restringirme tanto mi vida social...
"Después de casi dos años de relación, fui consciente de que viví engañada y alejada del mundo entero por una persona que no valía, ni se lo merecía, y encima la mayoría de colegas del barrio lo sabían pero se callaron, porque no le iban a fallar a su gran colega" ese fue el pensamiento del momento con 20 años, y lo que está redactado en mi diario...echando toda la culpa a los demás.
Este es el pensamiento de la misma chica, pero ahora con 36: "Después de casi dos años alejada del mundo entero porque yo lo he aceptado y permitido, he vivido engañándome a mí misma para no estar sola, para no sentirme fracasada, porque mi inseguridad no me permitía ver la realidad, él se enfadaba si yo estaba con amigos porque él no era fiel, y creía que yo era igual...y el resto de colegas no me lo han dicho porque viven en la misma inseguridad que vivo yo, y la valentía escasea entre nosotros, aunque alardeemos de ella".
La percepción es diferente porque ahora me acepto y soy capaz de ver mis carencias, dejando de culpar a los demás, que es lo más fácil siempre.
La aceptación tampoco es seguir en un trabajo que no te motiva, por miedo a salir de la zona de confort; tampoco es continuar con tu marido o mujer solo porque es lo que hay, volviendo al miedo de salir de tu zona de confort; ni es seguir en la dirección de vida que llevas, solo porque es lo que esperan de ti; no, la aceptación no es aceptar con resignación lo que te ocurra...la aceptación empieza por uno mismo, no por el exterior...empieza por aceptarse a uno mismo, tanto físicamente como interiormente, somos como somos y nos tenemos que aceptar con amor. Y es muy curioso ver y experimentar, que en el momento que empiecen a aceptarse, empiezan a amarse por primera vez, y cuando vibran en esa energía...todo a su alrededor cambia, puesto que nuestra realidad depende de cómo nosotros la interpretemos, y sino, tienen la evidencia en el ejemplo anterior...la realidad era la misma, la interpretación diferente.
Una vez que nos aceptamos a nosotros mismos, debemos empezar a aceptar todo aquello que nos ocurra que no esté en nuestras manos cambiar, y este mensaje va dirigido a todas aquellas personas que sienten que no quieren seguir viviendo, que sus días pasan sin motivación alguna, que en su vida no ha habido momentos felices, que no tienen referencia alguna para poder desear volver a ese estado de felicidad en su vida, porque todo lo que han vivido ha sido negativo desde su percepción...a todas esas personas que ven en el suicidio su única alternativa, yo, tengo algo que decirles...se arrepentirán, porque no cambiará ese estado en el que se encuentren en el momento de quitarse la vida, seguirán atrapados en la misma energía, pasarán a la confusión, no se solucionará nada, porque el cuerpo es solo eso, un cuerpo, un vehículo para poder experimentar esta experiencia, pero somos más que eso...así que hay que aceptar que estamos vivos, porque ustedes decidieron encarnar, sí o sí, tenemos que aceptar el final cuando nos llegue, y mientras tanto...tienen dos opciones: aceptar con resignación, o con amor...eso lo deciden ustedes.
Empiecen por aceptarse como lo que son, seres de luz encarnados en cuerpos físicos, que han encarnado para experimentar una experiencia, que son unos años, que pasan volando, que la muerte forma parte de la vida, y llegará, pero al igual que el nacimiento, llegará cuando sea el momento, y hay que aceptarlo, porque mi hogar no es éste, esto es un viaje, una experiencia, sin más...
La aceptación es algo que va mucho más allá, y no existen palabras para poder definir lo que esa palabra me transmite, es inefable...y en momentos así, es cuando soy consciente que hay estados que a nivel terrenal no se pueden transmitir, solo se pueden sentir.
Me gustaría recomendarles un libro...un libro que me abrió a esta posibilidad de aceptación desde el amor a lo que nos ocurra, un libro que no les va a dejar impasibles y les va a acercar a la definición de la palabra aceptación, es de Olga Bejano y se llama, Alma de color salmón.


martes, 25 de abril de 2017

El ego, amigo o enemigo...

A día de hoy el tema del ego es parte fundamental de casi todo, es un tema que parece que se ha puesto de moda y no deja de aparecer por todos lados: artículos, vídeos, libros, talleres, conferencias...
Nunca olviden que todo lo que yo pueda decir, no es más que mi opinión, una opinión más del mundo. Carezco de titulación alguna relacionada con el mundo de la psicología, del coach, y por ello mi intención nunca es imponer mi verdad, porque si algo sé a día de hoy, es que no sé nada, y que no debo olvidarme de puntualizar la expresión "hasta el día de hoy", ya que mañana puede que mi idea sea diferente...no olviden que estamos en continua evolución, aprendizaje, progreso...todo es un proceso, sin más.
Partiendo del punto de que todo es un proceso, seguramente lo que vaya a decir puede que no tenga ningún sentido y que me esté equivocando, pero yo lo siento así, y así se lo transmito...el ego está bien tal y como está, porque si no tuviese que existir, no existiría, ¿no creen? Todo es un proceso, y al final todo estará bien, sino no será el final...
Cada persona es un mundo, vive su experiencia, tiene sus propias creencias, lleva su propio camino recorrido, y no tenemos el derecho de juzgar a nadie...pero eso no quita que yo desde mi experiencia, pueda afirmar que antes mi ego formaba parte de mi inconsciente, y a día de hoy soy consciente de él, y cuando siento que me domina...respiro y me vuelvo a conectar con mi esencia, que siente que no es más que un alma como cualquier otra, que no vivimos para competir, sino que existimos para experimentar, sin más.
La vida no va tan en serio como nos hacen creer, este capítulo de mi vida llamado Cristina, no son más que unas páginas más del libro de mi vida, y lo que no consiga trabajar en esta vida, no se preocupen que ya lo trabajaré en otra. Pero desde lo más profundo de mi ser, sí que siento cuando voy por el camino de la luz, y cuando me desvío, dejándome llevar por mi oscuridad, y siento que mi ego, en muchas ocasiones, no es positivo para mí.
Para mí, no es positivo en el momento en el que consigue dominar mi esencia, intenta imponer mi criterio como el más valido, consigue sacar mi vanidad, mi egoísmo, me hace luchar por tener la verdad, creerme mejor que el prójimo en ocasiones, sentirme mejor si los demás me adulan...en definitiva, si dejo que me domine, pierdo el control, dejándole como dueño y señor de mi ser, y yo no soy solo ego...así que siento que tenemos que convivir todas mis cualidades en armonía y equilibrio.
Y se preguntarán, ¿cómo lo consigues? Pues la respuesta es muy sencilla, siendo consciente de que todos somos seres de luz experimentando una experiencia a través de un cuerpo físico, que nadie es mejor ni peor, que ninguno tenemos la razón, que no hemos venido a competir, sino a convivir, que me acepto como soy físicamente y no dependo de que los demás alimenten mi ego, que no he de imponer mi verdad, porque no la tengo; que he de tratar al prójimo como a mí mismo, con compasión, comprensión, paciencia y amor...y una vez que van conectando de nuevo con esa esencia interior...el ego se debilita, se convierten en observadores; pasan a estar despiertos y atentos al presente; dejan de competir, no intentan poseer la verdad, ya que no necesitan sentir el poder, porque se hacen conscientes de que la verdad absoluta no existe; desaparece ese ansia de ser mejor, de llegar más lejos, porque con existir ya se sienten privilegiados; aceptan lo que les ocurra, y no con resignación, sino con amor; se desvanece la necesidad de mostrar solo la felicidad, ya que se mostrarán tal y como son, sin olvidarse de que encarnados en cuerpos físicos no somos felicidad en estado puro, somos norias emocionales y eso es lo maravilloso de estar vivo, sentir emociones, sean las que sean; se detendrán a pensar que nos pasamos la vida juzgando al prójimo, cuando en realidad puede que aquello que nos molesta tanto de él, sea un reflejo de una parte de nosotros, porque todos somos uno...
Así se darán cuenta de que el ego forma parte de nosotros, igual que puede formar parte el egoísmo, la vanidad, la bondad, el amor...pero que como todo en la vida, los extremos nunca son buenos, siempre es mejor estar en equilibrio, pero que pasar de un extremo a otro tampoco es malo...porque al fin y al cabo...ya volvemos a estar juzgando, ¿no creen?
Que cada uno haga lo que sienta, yo ya les he intentado transmitir mis emociones al respecto, ahora que cada uno se detenga a escucharse, sentirse, observarse...si lo sienten así, sino, sigan en quinta o sexta velocidad, dejándose arrastrar por el exterior...ustedes deciden, pero nunca olviden una cosa, que lo que no trabajen ahora, lo harán en algún momento, este no es más que un capítulo de nuestro libro llamado Vida...y yo sigo aquel dicho que decía: no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.


domingo, 16 de abril de 2017

Estudiar es importante, no solo sirve para poder ganar dinero...

Vivimos en un momento en el que parece que estudiar está perdiendo su valor, y me entristece ver a la generación que me sigue pensando solo en ganar dinero...debido a ello su propósito en la vida ya no es estudiar, ya que se justifican diciendo que hoy en día hay muchas personas con estudios y sin posibilidades laborales, y se preguntan ¿y para qué voy a estudiar?
Pues porque el saber no ocupa lugar, porque no hay que estudiar solo para ganar dinero el día de mañana, sino que estudiar engloba muchas otras variantes.
A los 18 años acabé COU y les dije a mis padres que no quería seguir estudiando, que yo quería ponerme a trabajar y ganar dinero, puesto que mi única prioridad era ganar dinero para salir de fiesta, comprarme ropa y vivir la vida de adolescente. Todos mis colegas del barrio trabajaban y yo era la única que estaba estudiando COU, así que todos manejaban dinero, mientras yo iba con mi semanada, imagínense lo bien que aprendí a cuadrarlo todo para poder comprar hachís y que me saliesen las cuentas con mis padres, porque me preguntaban en qué me gastaba el dinero y tenía que darles explicaciones convincentes.
Así que expuse en casa mi deseo de ponerme a trabajar en lo que fuese, pero que estudiar no quería...ahí mis padres ejercieron de guías, porque esa es una de sus funciones, guiar sin imponer, aconsejar sin presionar...y me propusieron un plan, me acompañaban a visitar varias universidades y si nada me llamaba la atención, me buscaba un trabajo, pero antes les hacía el favor de ir a ver varias universidades. Y así lo hicimos.
Fuimos a ver un par o tres universidades, y me llamó la atención la última, un centro adscrito a la universidad de Barcelona donde impartían Diplomatura en Turismo, y podías decantarte o bien por dirección y gestión hotelera o por agencias de viajes. Me enseñaron las instalaciones, el plan de estudios...y me encantó.
Así que empecé mi diplomatura, en la especialidad de dirección y gestión hotelera, súper motivada, a pesar de seguir con mi semanada.
A partir de los primeros meses empecé las prácticas en un hotel, y a las semanas me contrataron, así que empecé a ganar mi dinerito para salir los fines de semana...aquí se cumplió mi deseo de ganar dinero, y olvidarme de la semanada de mis padres.
Estudié tres años de carrera y me quedaron un par de asignaturas y el proyecto final de carrera pendiente, pero dejé los estudios, porque me salió una oferta de trabajo y la acepté, porque por aquella época lo único que me importaba era ganar dinero, no pensaba en nada más...y ha sido así hasta hace unos tres o cuatro años, que desperté de la inducción a la que permitía que me sometiese el sistema.
Al cabo de unos tres o cuatro años cambiaron los dueños y me echaron de una empresa, donde estaba por aquel entonces, porque me fui moviendo de puesto de trabajo según me iban saliendo ofertas donde me pagaban mejor...y al echarme me fui al paro, y en aquel momento decidí terminar mis estudios, ya que después de tres años de estudios, qué menos que conseguir la titulación...así que aproveché el año de paro para acabar la carrera.
Y justo al acabarla accedí gracias a mis estudios a trabajar en el eropuerto, una de las mejores experiencias a nivel laboral que he tenido hasta el día de hoy.
A día de hoy, no tengo palabras suficientes de agradecimiento a mis padres por haberme sabido guiar tan sutilmente, sin imponerme nada, simplemente aconsejándome y reflexionando juntos, y por supuesto no le resto importancia a mi mérito por haber sabido escoger entre el saber y el dinero...porque no sé si servirá o no estudiar para alcanzar un buen puesto de trabajo, pero lo que sí que tengo muy claro es que gracias a estudiar aprendes a expresarte mejor, gramaticalmente adquieres una gran sabiduría, cultivas la mente, memorizas agilizando el cerebro,  consigues mayor comprensión a nivel escrito y oral, aprendes a exponer en público a través de los trabajos que realizas durante la formación, obtienes responsabilidad y organización, y muchas más oportunidades a la hora de trabajar, sin duda alguna, sobretodo en determinados puestos...pero no hay que estudiar solo para conseguir un trabajo y ganar dinero, sino que puedes estudiar porque te atraiga algo, cualquier formación, aquello que te guste...la finalidad no ha de ser solo ganar dinero, sino, la motivación de estudiar, aprender, descubrir...
Estamos atrapados por la creencia de que el dinero te da la felicidad, y la felicidad que les da el dinero es muy vulnerable, nunca llegarán a alcanzar la felicidad verdadera a través del dinero, ya que todo lo que consigan tener será maravilloso mientras lo tengan o lo alcancen, pero luego volverán a intentar alcanzar o tener lo siguiente, y siempre estarán en esta rueda...la felicidad es una actitud, un estado, que solo se alcanza una vez que acepten todo lo que les ocurra, bueno o malo, una vez que dejen el miedo a un lado y aprendan a vivir, porque hasta ahora la mayoría solo respiraban...y sobretodo nunca olviden que el saber no ocupa lugar.

miércoles, 5 de abril de 2017

La importancia que se le otorga al dinero es decisión propia...

¿Qué importancia tiene el dinero para mí? Pues a día de hoy, mucha menos que en otros momentos de mi vida. Les aseguro que no es porque me sobre y debido a ello lo vea así, sino porque he sido consciente de que el dinero no me da la felicidad, y que le da la tranquilidad solo a aquellos que viven desde el miedo...y ninguno de los dos son mi caso.
Tengo claro que el dinero es necesario para vivir dentro de la sociedad en la que me encuentro, pero creo que no tiene tanta importancia como nos han hecho creer, nos hacen ver la vida desde el apego, la posesión, nos muestran que lo ideal es llevar una "vida perfecta", el resumen sería: nacer, ir al colegio para tener estudios, tener un trabajo, tener una pareja, casarte, comprarte una vivienda, tener hijos, tener una buena jubilación y si puede ser, tener una muerte en la que no suframos demasiado...pues discúlpenme, pero yo en todo ese ejemplo de vida solo veo una palabra que se repite hasta la saciedad...TENER.
Porque...¿qué es la perfección? Un juicio gratuito, sin más.
Dentro de esta sociedad basada en la posesión, predomina el apego...una consecuencia de poseer...y lo más curioso de todo es que vinimos sin nada, y nos iremos sin nada, incluso a la hora de morir sería ideal dejar las emociones y sensaciones de esta experiencia de vida en el cuerpo, porque le pertenecen a él y no a nosotros, no a nuestra alma.
Una vez que interiorizas esta visión de la vida, todo cambia, sobretodo el dinero pasa a tener un papel secundario, y mi ejemplo es éste, que les voy a explicar a continuación...seguramente muchos se quedarán con la idea de que fui "tonta", pero yo siento que solo perdí dinero, pero gané salud sobretodo a nivel emocional:
"Me hipotequé a los 23 años, con mi ex pareja al 50%, el banco nos daba el 80%, y necesitábamos el 20% restante, cantidad de la que no disponíamos, pero yo, como hija única, di por sentado que mis padres nos avalarían...primera lección que aprendí, "mis padres no tienen la obligación de avalar mi vida, su dinero es de ellos y ellos deciden, no yo". Esa lección la aprendí después de discutir con ellos y encima permitir que mi pareja fuese un día, sin mí, a casa de mis padres a imponer sus ideas con bastante poca educación y respeto, y de permitir que su madre les dijese por teléfono a mis padres, que su hijo ganaba más dinero que yo...así que imagínense lo bien que empezó todo.
Finalmente un 10% nos lo dejaron mis padres, a pesar de todo, haciendo un contrato legal para devolvérselo en seis años, pero sin intereses, y el otro 10% nos lo avaló su abuelo, devolviéndolo en diez años, pero con intereses...
Durante los seis años que convivimos en total, la casa la amueblamos gracias a la magia de la vida, por aquel entonces yo trabajaba en una empresa y me salió muy bien de precio todo, una causalidad más de mi experiencia, e hicimos obras, casi todo, de la parte de fuera, porque desde su punto de vista era lo que se veía, y tenía prioridad...yo simplemente accedí, él ponía más cantidad económica que yo, puesto que tenía la suerte de que su sueldo era mayor que el mío trabajando los dos las mismas horas, así que decidía él.
Todo el interior de la casa nos lo pusieron mis padres a lo largo de los primeros años, por su parte nadie aportó ni un trapo, y la que llevaba las tareas del hogar era exclusivamente yo...así que pongan ustedes la aportación de cada uno en una balanza, ya que nosotros vivíamos dentro de la generación del 50%, es decir, él una cuenta, yo otra y una en común, donde se ponía dinero para la hipoteca y gastos...en aquel entonces me parecía lo normal.
La primera vez que nos separamos, fue la primera vez que me echó en cara que iba a ser una lista, porque si se vendía, me iba a llevar el 50% de la casa, y él había puesto más dinero, fue el día que también me echó en cara que él había pagado siempre la droga, dejando claro que, desde su mentalidad, el trabajo de llevar una casa, no tiene importancia alguna, solo importa el dinero.
Como ya expliqué, volvimos a intentar seguir con nuestra vida en pareja sin drogas e hipotecados al 50%, pero fue un fracaso, y él tomó la decisión que no quería ningún perro, que me quedase yo en la casa hasta que se vendiese.
En los casi cuatro años, hasta que se acabó mi historia con la hipoteca, él pagaría la mitad de su propiedad y yo la mía más los suministros, y fue así,porque no accedí a su petición de hacerme yo cargo de todo, puesto que su argumento era que yo estaba viviendo ahí y tenía que pagarlo todo, que me estaba aprovechando de él, que era una lista...pero no me convenció, y le dije:
- Chico, vente a vivir tú, cuida de los perros, de la casa y su terreno, que yo en casa de mis padres siendo hija única, vivo como Dios.
Pero eso tampoco quería, él solo quería no tener que poner un euro, ni responsabilizarse de nada...pero la lista era yo.
Así que hablé con mis padres. Le ofrecimos quedarnos la hipoteca y pagarle lo que le correspondiese. Su respuesta:
-Antes muerto que tú quedándote con esa casa, acepto que se la quede otro, pero tú no.
Ante un ser así, existían dos únicas opciones: una, esperar a que algún día se vendiese la casa y se rescindiese la hipoteca, desgastándome emocionalmente, o dos, perder todo mi dinero invertido en esa casa, pero ganar en tranquilidad y salud... y opté por la segunda opción.
Fue muy sencilla la jugada, teníamos claro, mi abogado y yo, que un ser tan apegado al dinero iba a querer quedarse la casa, si se lo enfocábamos en que nos queríamos quedar nosotros la casa, pero que queríamos que nos cediese su parte, estábamos seguros que iba a decir que estábamos locos, pero en ese momento, le diríamos que le ofrecíamos lo mismo a él, y a eso no se iba a negar, él salía ganando económicamente...y así fue, le cedí mi parte de la hipoteca, perdí todo mi dinero invertido en la casa ganado durante 10 años, soportando que en la firma de rescisión de condominio me repitiese que él nunca me hubiese cedido su parte a mi...pero gané en tranquilidad, me quité de encima a un ser tóxico que se alumbraba de mi luz, disfrutamos de la casa los perros y yo cuatro años sin él, y quedo eternamente agradecida a la vida, porque gracias a irme a esa casa, alejada del barrio y los colegas, tuve la opción de salir de la droga, aprendí ahí a ser independiente, llevar una casa, y sobretodo aprendí a que una lucha económica solo me puede hacer ganar dinero, pero mi salud, mi tranquilidad, mi armonía y mi equilibrio emocional no se pagan con dinero, y ellos sí que son vitales para mi, para poder vivir en paz".

miércoles, 29 de marzo de 2017

Conocerse a uno mismo

¿Qué significa conocerse a uno mismo? Pues no tengo ni idea, pero voy a intentar explicarme lo mejor que pueda, siendo una chica de 36 años que no tiene titulación de psicología, ni de coach, ni de nada por el estilo...simplemente creo que esta sociedad está falta de amor, y el principal problema es porque para poder amar al prójimo, hemos de amarnos a nosotros mismos primero, y hoy en la velocidad en la que vivimos nuestras vidas, es imposible conocerse, escucharse, sentirse...dedicarse el tiempo necesario para uno mismo, sin más.
Ama al prójimo como a ti mismo...pues así nos va...si no sabemos amarnos a nosotros, ¿cómo vamos a pretender amar al prójimo?
La mayoría de la población solo quiere, pero no ama, ya que están llenos de apegos, expectativas, esperanza de recibir algo a cambio...y amar significa que pase lo que pase vas a estar, pero no estar en plan egoísta, sino estar en compañía, en silencio, estar, sin más...
Yo a día de hoy me amo, he aprendido a amarme, porque me he aceptado, no sólo acepto mis virtudes, sino que también acepto mis defectos, y haga lo que haga, voy a estar conmigo misma siempre, voy a aceptarme y perdonarme todo lo que pueda llegar a hacer, porque cualquier error que cometa lo veré como una lección, cualquier acción que realice y de la que pueda arrepentirme, no me arrepentiré, aceptaré que en aquel momento actúe o hice lo que hice, y me perdonaré por ello, si lo considero oportuno, pero me perdonaré siempre haga lo que haga porque me amo. De esta misma forma sería amar al prójimo...pero ¿quién está dispuesto a amar al prójimo con total confianza pase lo que pase? Muy pocas personas, porque a la que nuestra pareja, familiar, amistad...haga algo que consideremos que no ha actuado bien o nos ha traicionado, dejaremos paso al rencor, a la rabia, incluso al odio...y esas cualidades no nos gustan aunque sean nuestras.
Pero para conocerme a mí misma, tengo que conocer mi luz y mi oscuridad, y amarlas por igual.
Durante muchos años no me he amado, no escuchaba mis pensamientos o mejor dicho, no dejaba salir lo que sentía verdaderamente, y menos aún lo verbalizaba, no aceptaba mi cuerpo, tenía mis pequeños complejos, estaba sometida a los cánones de belleza que la sociedad nos inculca, estaba encarcelada en la perfección que exige el sistema, solo estaba pendiente de mi exterior, es decir, de mi pelo, mi cuerpo, mi ropa, mis creencias (inculcadas por el barrio donde me crié, basado en el momento histórico en el que crecí, sometida a lo que he escuchado alrededor durante toda mi vida...), es decir, estaba programada desde fuera, sin escuchar lo que yo sentía, yo pensaba, yo creía...pero ahora siento que mi yo interior tiene un gran papel, y le he dado su importancia.
He sido una niña con una infancia bonita, no tengo queja, pero sí que, por ejemplo, me costó aceptar que mi madre se pusiese a trabajar y dejase de llevarme a ballet, y fuese mi padre el que me ponía las medias, por eso dejé esa actividad extra escolar, pero en ese momento no lo dije, puse excusas, porque nadie me enseñó a hablar con el corazón en la mano, a abrir mis emociones, a no tener miedo por ser vulnerable...tanto en el colegio, como en casa, como en todo mi círculo social, nadie dice lo que siente de verdad, se crean capas para que no les hagan daño...y ahora me he dado cuenta que el daño te lo haces tú mismo con esas capas, porque no dejas salir tu verdadero yo.
Después fui una adolescente que me decliné por los "malotes" supongo que porque era la manera de sentirme protegida y segura, siempre es más fácil ir con los malos, si vas con ellos, estás más protegida...y así ha sido siempre, aprendí en la calle que pisas o te pisan, así que imagínense mi adolescencia con la Alpha, el cogote rapado y la chulería por bandera...me creé un personaje con coraza que ni yo conocía, simplemente me protegía...y ahora me pregunto, protegerme ¿de qué? De mí misma, de mi inseguridad, del poco amor hacia mí misma, de mi poca personalidad, de mis carencias emocionales propias, de mi poca madurez, de mi poca valentía y mi necesidad de sentirme protegida por los demás...
Y ahora he llegado a una etapa más madura y me acepto tal y como soy...la palabra aceptar es la principal protagonista de mi vida, para empezar, acepto mi cuerpo, antes tenía complejos, ahora los he aceptado, porque he aprendido a no permitir que me encarcelen los cánones de belleza y perfección a los que me somete la sociedad, soy así y punto, tengo la piel blanca, casi blanco nuclear, y se me transparentan las venas en las piernas, ¿y?, soy de pelo clarito y las pestañas casi ni se me ven y encima son cortitas ¿y?, tengo ojeras por ser tan blanquita de piel, ¿y?, a veces cojo un par o tres de quilos, y luego se van, o no, ¿y?, soy así y me acepto; he aceptado mis emociones, soy una noria emocional, vivo con entusiasmo, debido a ello lo bueno lo disfruto enormemente, y lo menos bueno antes lo sufría, ahora lo acepto, no al momento, tengo ese punto de bajada en la noria emocional donde lo sufro y lo veo todo negativo, pero dejo salir esas emociones, porque sé que dan paso a la calma, la reflexión, a darme cuenta de que todo pasa por algo y ya lo entenderé en algún momento, hay que ser paciente, y sino lo entiendo nunca, lo habré vivido con aceptación, no lo habré sufrido.
He aprendido a no engañarme, a reconocer mis emociones y sentimientos, a dejar de ver la culpa de todo fuera, a no culpar a los demás, y aceptar mi propia responsabilidad, a ser consciente, por ejemplo, de que con todas las personas con las que he discutido he tenido mi responsabilidad, y no tengo el derecho de responsabilizar al prójimo de nada, con aceptar mi parte ya tengo suficiente.
He logrado amar a las personas de mi alrededor, porque he llegado al punto de aceptar todo aquello que hagan, porque nadie me pertenece, solo tengo que agradecer el tiempo de viaje de vida que compartamos, y cuando llega el momento de cambiar de estación, lo acepto y mi viaje continúa...porque la persona más importante en mi vida soy yo misma, y para poder ayudar, amar y acompañar a otro ser, he de estar yo nutrida.
Creo que para conocerse a uno mismo, has de olvidarte de lo que tus padres, tus amigos, tus familiares o la sociedad espera de ti, y hacer lo que tú sientas, no hemos nacido para ser como nadie desee que seamos, sino para como nosotros sintamos, no somos mejores por triunfar a nivel laboral, no somos mejores por tener de todo, no somos mejores por nada, porque no vivimos para competir en ningún ámbito, sino que todos somos seres excepcionales simplemente por existir, puesto que lo más importante en tu día a día es tu estado emocional, con él convives tú, no los demás, así que dedícate tiempo a escucharte, a sentir tus cambios emocionales, a sincerarte, a dejar salir tu verdadero yo...pero intentando siempre seguir estos cuatro patrones: compasión, comprensión, paciencia y amor...porque igual que lo bonito sería amar al prójimo como a ti mismo, también sería maravilloso actuar con el prójimo de la misma forma que te gustaría que actuasen contigo.