domingo, 25 de marzo de 2018

No sabemos vivir


Cada vez soy más consciente de que es el Universo el que dirige mi trayecto de vida, y mi misión no es más que vivir aquello que me ocurra.

Soy muy organizada. Organizo mí día a día. Soy de las que lleva agenda de papel en el bolso y todo lo deja reflejado. En casa el orden es una filosofía de vida. Todo lo quiero tener bajo control…y en realidad, ahora veo que no es más que mi ego el que necesita vivir así, ya que no sabe vivir en desequilibrios, los acontecimientos que salgan de sus planes no los sabe encajar al principio, salir de los límites organizados le da miedo, y ese miedo se canaliza en enfado, que luego desencadena en reflexión, llegando a la calma y aceptación final.

Me he dado cuenta de que no sé vivir, sino que sobrevivo bajo la creencia de que mi vida la organizo y la dirijo yo.

Estoy empezando a valorar lo que es la Vida, pero la Vida en mayúsculas. Y, para mí, no es más que vivir aquello que me ocurra en cada momento dejando  a un lado los juicios, olvidándome de solo querer vivir lo que yo catalogo como “lo bueno” y dejar de rechazar aquello que posiciono en la columna de “lo malo”.

No hay ni buenas ni malas experiencias, solo hay experiencias.

No deseamos Vida a nadie, en realidad solo deseamos buena salud, disfrute y todo lo bueno que le pueda pasar…pero eso es sobrevivir, ya que la Vida engloba todo.

Y la palabra “todo” abarca cualquier experiencia que pueda aparecer delante de nosotros para ser vivida, sea la que sea.

Para eso encarnamos. Y vivirla es la misión. Eso es la Vida.

Y muy pocos lo hacemos…

Me resulta curioso ver ahora la vida como la veo…pero la logro ver en este instante, desde la calma, la serenidad, desde mi Alma…sin juicios, sin prejuicios, sin dejar que mi lado racional entre a valorar la vida…solo viviéndola.

Estoy cansada de ver últimamente escritos o videos sobre luchar por conseguir tus sueños…se ha creado un movimiento alrededor de esto y me resulta en realidad contradictorio porque esa forma de vivir creará muchas ilusiones a todos aquellos que alcancen sus metas y sueños, pero también generará muchas frustraciones a todos aquellos que sus expectativas no se hagan realidad, ya que es vivir a través del futuro, un punto temporal que no existe. El futuro solo existirá cuando sea presente, y eso nunca llegará, ya que siempre es presente.

Estoy deseando que llegue el día en que la población sea consciente de que el único momento que tenemos para vivir es “ahora” y el único lugar “aquí”.  Todo lo demás solo existe en el cerebro, y ahí está el ego que domina muchos de nuestros pensamientos incluso de forma inconsciente.

Puedes trabajar en lo que sea, te guste más o te guste menos. El trabajo es un trueque de tiempo por dinero. Y el dinero que necesites vendrá determinado por tu nivel de consumo…y ahí tú sabrás lo que haces…trabajar para consumir o trabajar para vivir. Esa es tu decisión.

Hacer de tu vida una vida ideal de esas que venden los influencers, las revistas, los anuncios…en general, el marketing creado a nivel social acerca de las vidas ideales es dejar de vivir, ya que en el momento que algo deje de ser ideal, te darás cuenta de que simplemente sobrevivías entre los límites impuestos por la definición de vida ideal. No vivías la Vida en mayúsculas.

Nadie tiene una vida mejor o peor que otra. Todos tenemos lo mismo. Nada. Y darte cuenta de ello te libera. Darte cuenta de que sobrevives en tu vida te hace romper barreras y empezar a permitirte vivir. Vivir aquello que nos ocurra. Eso es vivir.

La vida es muy simple.

Todos moriremos. Todos. Y me gustaría que cada uno de los que leéis o escucháis este blog dedicaseis unos minutos a ser conscientes de esta realidad. La muerte y el nacimiento llegan en el momento que el Universo decide. Nosotros no tenemos ningún control al respecto de forma natural.

Creemos que los nacimientos aparecen cuando se buscan. No es verdad. Hay millones de parejas ya incluso en estado de obsesión por ser padres, y no llega ese momento. Y simplemente están sobreviviendo. No aceptan lo que la vida les ha organizado, no ser padres. No aceptan la Vida tal y como les ocurre.

De la misma forma todas aquellas personas que abortan ya sea porque no desean ser padres o porque no aceptan a un ser con algún tipo de enfermedad. No aceptan lo que el Universo les ha deparado…sobreviven dentro de sus vidas. No saben Vivir.

Lo mismo ante una enfermedad. Nadie la quiere. Todos las rechazamos.

No sabemos Vivir. Solo sabemos sobrevivir en una vida sin problemas.

Queremos vidas perfectas, basadas en todo aquello que juzgamos como bueno…y el día que el Universo te recuerda que él marca los ritmos, y vives con conciencia, solo te queda permitirte vivir aquello que antes de nacer planificamos, eligiendo a mamá para ser el canal para poder vivir una experiencia humana, e ir poco a poco descubriendo el plan de Alma que vinimos a experimentar, pero dejando a un lado lo que hemos aprendido aquí que es a sobrevivir y volviendo a recordar que vinimos a vivir. A vivir aquello que nos ocurra.

lunes, 12 de marzo de 2018

La pérdida es la pérdida


En mi trayecto de vida tengo el tema de la muerte muy trabajado. No a nivel práctico, ya que no he tenido la oportunidad de acompañar a casi nadie en sus últimos momentos, supongo que el Universo es sabio y no estaba preparada para ello. Pero a nivel teórico llevo mucho tiempo aprendiendo sobre la gran maestra de la vida llamada muerte.

A día de hoy, hablo de la muerte con la naturalidad que para mí le corresponde, ya que para lo único que estamos preparados desde el primer segundo de vida es para morir.

Es una etapa dentro de nuestro trayecto de vida y he llegado a mi parte del proceso donde la acepto desde el amor.

Es como si en mi cerebro se hubiese conectado alguna parte en la que estaba esta información que he recordado gracias a la terapia regresiva.

A día de hoy, no es que lo crea, sino que sé que la muerte no es el final. Tengo evidencias que con mi mente analítica no puedo razonar y la única explicación posible es que hay algo más, que esto es solo un capítulo del libro de nuestra Vida, y creerlo o no solo depende del tiempo invertido en observar, experimentar y comprobar las propias evidencias que van surgiendo a medida que indagas en este ámbito.

Pero a pesar de todo, hace unas horas ha bajado del vagón del trayecto de mi vida un compañero de viaje con el que he tenido la suerte de compartir sus últimos seis años de vida.

Aunque mi mente racional tenía presente de que llegaba su momento, que su cuerpo físico estaba ya en la etapa de la vejez y no daba más de sí, a pesar de tener impregnado en mi ser que somos Almas encarnadas en cuerpos físicos, que la muerte no es el final, que nacemos para morir, que la muerte es una etapa más dentro de la vida, que es un hasta luego, que estoy convencida de que nuestros trayectos de vida se volverán a cruzar, de que solo ha muerto su cuerpo físico, de que se ha ido después de muchas conversaciones donde le hemos explicado lo que le iba a suceder a pesar de que no contestaba y en realidad no sabemos si nos entendía o no…a pesar de todo…una pérdida es una pérdida y el vacío que deja su ausencia física en el vagón del trayecto de nuestras vidas es incuestionable.

Es el Alma que ha ejercido de maestro, para mí, para mostrarme lo que es la vejez, lo que es el deterioro físico, lo que es ese bajón que suelen decir que pega un cuerpo físico cuando se acerca el final del trayecto y se palpa que su parada se aproxima y se tendrá que bajar para continuar su viaje en otro vagón…y pese a que soy consciente de que su viaje continúa y todo está bien, esa despedida, esa ausencia en mi día a día es dura, difícil y triste, porque la pérdida física es la pérdida física y para ella no existe consuelo.

Ahora mi viaje continúa sin él. Sin Tako. Un perro maravilloso al que le agradezco que me haya permitido compartir trayecto durante seis años y que solo me ha ofrecido amor incondicional desde que le conocí porque viajaba junto a mi compañero de viaje actual; un compañero al que he acabado dándole durante meses de comer y cenar bola a bola los dos sentados como si fuese un ser humano, ya que el tumor que tenía en la boca le impedía por él mismo coger el alimento del comedero, y  sin embargo todos los días tenía emoción y entusiasmo para recibirme cada vez que salía al jardín; un bóxer con el que los paseos diarios acabaron siendo cortos y lentos puesto que las piedrecitas le molestaban al contacto con sus almohadillas de las patas, porque la vejez le aumentó la sensibilidad; un maestro que me ha mostrado la etapa de la vejez desde cerca día a día, enseñándome lo que es llegar hasta el final y morir de pie como un grande, siendo un gran ejemplo de vida para mí.

Puede ser que Jara le haya venido a buscar y ahora estén los dos sin esas limitaciones que un cuerpo físico viejo y enfermo les suponía…no lo sé.

Lo que sé es que nosotros seguimos nuestro trayecto de vida sin su compañía y aun habiendo aprendido a aceptar la muerte desde el amor, la pérdida es la pérdida y ese vacío será el tiempo el que haga que el cerebro desvirtúe la realidad y nos convierta nuestro viaje compartido en un recuerdo maravilloso imposible de olvidar.

Has bajado de nuestro vagón habiendo cumplido tu misión con un sobresaliente, ya que aunque ahora en tu plano ya no existan los juicios, nosotros aquí nos sentimos completamente satisfechos con tu compañía…nos veremos cuando el Universo nos permita volvernos a cruzar. Buen viaje Tako.

lunes, 5 de marzo de 2018

Todo lo que necesitas es menos


Me encuentro en un momento de mi trayecto de vida en el que creo que estoy perdiendo la cordura o puede que la esté recuperando y antes creía tenerla y no era así…no sé…que lío…

La cuestión es que el Dios del s.XXI es san Dinero, y su patrón San Consumismo.

Creo que es el invento humano para dominar a la población que más seguidores tiene…y vaya si estamos dominados por él…es como una secta.

Un elevadísimo porcentaje de la población está regido por sus creencias, y nos creemos todo lo que nos dicen, sin cuestionarnos nada, nos dejamos manejar a su antojo, nos influyen en pensamientos, comportamientos, creencias…y aquí todos somos sumisos a unos patrones creados por alguien…y nos creemos libres…

Nos han hecho creer que somos más felices en un ático con terraza que en un bajo interior, y si vivimos en un chalet ya casi llegamos al limbo; que ir al trabajo conduciendo un coche de alta gama nos hace más felices que ir en un coche de más de 15 años; que si ganamos 3000€ somos más felices que si ganamos 800€; que existen modas, tendencias, cánones de belleza que son reales y que hay que seguir; que tenemos necesidades innecesarias que nos han hecho verlas como casi vitales…y lo curioso es que todo lo que creemos que nos haría más felices, en realidad no lo sabemos, ya que no lo hemos experimentado por nosotros mismos,  pero nos hemos creído a pies juntillas que es así y punto…y luego vienen y me dicen que la vida acaba en la muerte, que no existe nada más, porque no tienen evidencias, cuando en realidad existen millones de testimonios que acreditan su experiencia cercana a la muerte, o incluso un libro llamado Consciencia más allá de la vida, donde Pin Van Lommel hace una recopilación de pruebas científicas demostrando que no puede atribuirse a la imaginación, la psicosis o la falta de oxígeno…

Para unas cosas tan incrédulos y para San Dinero tan abducidos…

Pues yo he salido de la secta, y me siento liberada…he recordado que el dinero y la felicidad no tienen absolutamente nada que ver, es mezclar tocino y velocidad.

He salido de esas fábulas que me creaban desde la publicidad y el marketing en las que me hacían seguir unas modas y tendencias, incluso algo tan simple como tener dos bodas de una misma familia y no poder repetir el vestido porque existe una regla que dice que no se puede repetir, hay que comprar otro.

Ya no me creo los cánones de belleza que me han inculcado y era esclava de ellos creyendo que no, pero sí, ahora he aprendido a aceptar mi cuerpo y el de los demás…ahora, para mí, carecen de sentido las comparaciones de peor y mejor vestidas e incluso los Argggs, muy típico en las revistas…las comparaciones solo reducen mi energía…

He llegado a ser consciente de que tengo ropa hasta que me muera creo, que por ir vestida siempre igual no me van a quemar en la hoguera, parece que vivía como con miedo…ponerme unos pantalones de campana en pleno auge del pitillo, era como algo prohibido, ahora me pongo lo que tengo, y voy tan a gusto…

He despertado del consumismo al que me permití entrar en su día y vivía como algo normal lo mismo que ahora veo anormal…es curioso como la misma realidad es diferente para mí misma.

La realidad siempre está sometida a la percepción de quién la mira, no existe la realidad única y absoluta…y guiados por San Dinero y  su patrón el Consumismo la realidad solo es como ellos quieren que la veamos…consumir, consumir y consumir…gastar dinero…su filosofía es soñar con tener mucho dinero para poder consumir muchísimo…

Y encima al dinero le dan el valor que les interesa en cada momento. Han bajado el precio del dinero de una forma muy sutil para así mermar nuestro nivel económico, y tenernos más sometidos…la mayoría hipotecados 30 o 40 años, no van a dejar un trabajo aunque les machaquen, están atrapados toda su vida laboral…la mayoría dejarán de pagar hipotecas en la jubilación…y ya veremos las jubilaciones…siguen creando miedo en el futuro, porque por ahí ya han aprendido que nos dominan…

El dinero no puede controlar nuestras vidas, no puede controlar nuestra felicidad, no puede controlar nuestros pensamientos...El consumismo es nuestra metástasis y nos dejamos devorar por él…

Salir de esta secta del consumo ha sido consecuencia de conectar conmigo misma, de vivir de forma consciente…eso es lo que falta en el mundo, vivir de forma consciente y no en piloto automático, reconectar con uno mismo...y creo que también tiene su parte de responsabilidad la vida de mis abuelos en el pueblo, su vida simple y sencilla, fuera del consumismo…a  mí eso siempre me ha atraído…y a día de hoy lo difícil es ser simple…qué curioso todo…

Puede que darse cuenta de que todo lo que necesitamos es menos sea una locura, y esté perdiendo el norte…o puede que locos estéis todos los que seguís a San Dinero…no lo sé…

Puede que todas las guerras por mis derechos, por mis valores, por mis pensiones, por mi territorio…todo lo que lleve la palabra guerra esté creada por los mismos que las provocan y su resultado sea éste…todos en guerra, conflicto, ira, indignación, divididos…todos vibrando en la energía de la oscuridad que son los que crearon el dinero para tenernos sometidos, no para nuestro beneficio, sino para el suyo propio…nuestro consumo y nuestro dinero es su corazón bombeando…nosotros conducimos la sangre del Dinero, los países desarrollados vivimos gracias a los subdesarrollados…solo nos importamos nosotros, nuestro época del bienestar…pero mejor no mirar más allá…como dicen ojos que no ven corazón que no siente…

Así que yo prefiero vibrar en la energía de la luz, la confianza, la paz, la armonía…porque está demostrado científicamente que nuestra vibración energética genera impacto en la conciencia universal, aunque sea un misterio su origen…así que mejor meditar que entrar en conflictos porque quien los generó es lo que busca…la pobreza es un invento de los humanos…

Llamadme loca o llamaros locos vosotros…en realidad no sabemos quién tiene la verdad.

miércoles, 28 de febrero de 2018

Mi recaída en las redes...


La adicción es un término que conozco, y aunque tarde un tiempo en darme cuenta…al final soy consciente de mis vicios…es lo que tiene haber sido adicta, coges experiencia.

Las redes son como el tabaco para mí. No suben, es decir no colocan, pero te vicias muy fácil y rápidamente, y cuando sales de la adicción, solo con volver a saborearla, vuelves a caer…y ya estás otra vez liada…así que vuelvo a intentar dejarlas de nuevo, pero desde la experiencia, sabiendo lo que quiero y lo que no.

Volví a abrirme Facebook, pero como página, llamada Regresiones desde mi Alma. La hice ligada al Facebook privado de mi padre, porque para abrir una página, en esta red social, te exigen tener una cuenta personal, y yo no la tengo ni la quiero. Así que le pedí permiso a mi padre, y la abrí.

Pero aquí no he recaído porque no tengo acceso a ver nada, solo la uso para subir todas las entradas del blog; los audios del Ivoox; los videos de mi canal de Youtube llamado Cristi Lofish, donde reflexiono y me sirve para practicar a hablar y expresarme, porque escribir es más sencillo, por lo menos para mí; también comparto las fotos que subo a Instagram que me hacen reflexionar; links de películas, documentales, las Contras de la Vanguardias que llaman mi atención…

En resumen, todo lo que me interesa lo comparto en esta página.

Además me sirve para recibir mensajes privados de personas haciéndome pasar momentos muy satisfactorios contestando y conociendo experiencias de vidas de forma personal e íntima…y encima me quedo asombrada viendo cómo las personas evolucionan con tan solo abrirse a explicar sus vivencias y su interior con la tranquilidad de que no van a ser juzgadas por mi parte y que todo es confidencial, porque para mí hablar de Alma a Alma es algo sagrado, mágico y estoy llegando a comprobar que es incluso sanador.

Pero luego llegó Instagram, con la cuenta llamada Cristi Lofish, y esta red social es la que me ha permitido volver a saborear ese gustillo que me ofrecen las redes para distraerme, ese aroma familiar de conocer a los protagonistas de las vidas que publican, esa sensación de placer que me aporta empezar a mostrar mi día a día para que interactúen conmigo…y cada vez entraba más, cada día estaba más liada con la aplicación y ya no era solo para que mi blog fluyese por el mundo, sino que de forma muy sutil volvía a engancharme a una red social, y a mí no me gusta lo que me aporta en realidad.

Me recuerda a todos los cigarros que me fumaba sin ganas, era por vicio, rutina, costumbre, hábito…llámalo como quieras…pero habían muy pocos cigarros que me hacían disfrutar, como podía ser el de después de la comida o el café…y siempre he dicho que si fuese capaz de solo fumarme esos, no hubiese dejado nunca de fumar, pero no soy capaz…soy radical, o fumo o no, pero a medias yo no sé.

No me gustan los ladrones de tiempo, como ya he dicho en más de una ocasión, y cotillear la vida diaria de amigos y familiares me aburre. No sigo a famosos, ni aunque sean cantantes, o escritores, o músicos…porque solo muestran sus vidas cotidianas y eso no me enseña nada. A influencers no sigo porque estoy en contra del consumismo y ellos son carne de cañón para las marcas, el marketing y el consumo en general.

Y voy y me paso horas de mi día en cosas que al final me aburren. Como ver fotos de desayunos, fotos de postureo en gimnasios, selfies en ascensores, videos de zapatos andando cual calendario indicando el día de la semana en el que nos encontramos, fotos o videos con orejas de perro, fotos de looks diarios, selfies en los coches, fotos de la comida del día, fotos de la oficina…y solo faltaba el temporal de estos días para ver miles y miles de videos o fotos viendo como caen los copos, cuando mirando por la ventana ya lo veo, gracias…y ahora llegará el verano y empezarán las fotos de los pies en la playa…y no…gracias…pero hasta aquí he llegado esta vez.

Así que he puesto remedio.

He dejado de seguir a todos mis amigos y familiares, es decir, a todos aquellos que su Instagram está basado en sus vidas cotidianas, porque vida cotidiana ya tengo la mía, y dura 24 horas, y viendo la vuestra me pierdo la mía…es que es ridículo en el fondo…

Me gustan las redes porque me ofrecen muchísima información que de otra manera no podría obtener, y me permiten aprender…hay mil artistas, escritores, músicos, personas que hacen manualidades, pasteleros, dibujantes, bookstagramers…de todo…millones de personas anónimas que me enseñan algo, me aportan, me permiten aprender, me descubren cosas que desconozco. Eso es lo que me motiva: aprender, descubrir…por eso muchas veces digo que tengo ambición de conocimiento, y no de dinero.

Puede que me esté volviendo antisocial y yo no sea consciente todavía. Pero sí que sé que estoy en un vagón de mi trayecto de vida donde disfruto aprendiendo y en el que todo lo que se convierte en ladrones de tiempo y no me aporta nada más que distracción, a día de hoy, prefiero saltarlo…como los anuncios de la tele.

Así que amigos y familiares os adoro, y sé que lo sabéis, pero volveremos a nuestra relación real, ya que he dejado de seguiros en Instagram y no es nada personal…

Voy a volver a dejar que sea el Universo el que nos reúna; el que haga que me vengáis a la mente y os envíe un mensaje para saber cómo os va; el que genere encuentros para disfrutar de las conversaciones de café, de tarde en tarde, y ponernos al día nos haga disfrutar de ese momento…

En definitiva, me gustan las redes sociales porque me permiten abrir mi ventana al mundo con el blog, el Ivoox y el canal de Youtube, y además me permiten aprender en muchos ámbitos, pero para cotillear ya tengo suficiente con el Sálvame.

Como leí en una foto de Instagram...estoy aprendiendo a amar el sonido de mis pies alejándose de cosas que no son para mí.

lunes, 19 de febrero de 2018

El arte de no hacer nada


Me resulta curioso cómo estamos tan poco acostumbrados a no hacer nada. A cómo el día que no hacemos nada nos podemos llegar incluso a sentir culpables o no merecedores de algo…

Me voy a centrar en una etapa, la jubilación. Ya que a pesar de no haber llegado a ella por edad, yo a día de hoy, podría decir que vivo una vida de jubilada. Me siento identificada con esa etapa y además es algo que observo, ya que mi padre está en plena jubilación, y además me apetece reflexionar sobre ello, para ver si así reflexionamos todos un poco, que falta nos hace pensar por nosotros mismos…

Cuando hablo de no hacer nada, no me refiero al período de vacaciones…seguro que alguien sale y dice:
- Pues yo sin hacer nada estoy de maravilla…

Sí, seguro que es así, pero porque es un tiempo limitado y en el fondo está la idea de que tiene fin ese período…pero me refiero a no hacer nada ilimitadamente, sin ver el final, sin ningún proyecto, sin sentirse útil, sin motivaciones externas…es decir, tener al ego sumergido en el miedo de no controlar la situación.

Y en ese momento la mente puede ser nuestro peor enemigo.

Nos han educado para ser obreros de un sistema. Da igual si eres empresario o asalariado, eres un obrero del sistema. Nadie nos ha enseñado que la vida no es trabajar, eso es ocupar tu tiempo, por dinero o por lo que te apetezca, pero ocupar tu tiempo, estar entretenido, estar motivado por algo…en definitiva estar distraído con el exterior.

Pero llega el momento de retirarte del juego…y no es tan fácil en muchos casos. Y no me refiero a los que se vuelcan en ayudar en las vidas de sus hijos o nietos, o los jubilados empresarios que siguen al pie del cañón de la empresa, porque han convertido su vida en eso…no, a esos no me refiero, ya que esos siguen en el juego, siguen sintiéndose útiles y eso sigue alimentando a su ego. 

Me refiero a los que se retiran y su día a día no tiene ningún aliciente externo, no existen obligaciones, se acabaron las normas, los horarios, las responsabilidades…me refiero a esos casos donde el ego no puede brillar, y nos va apagando poco a poco…y me incluyo, porque al principio adaptarme a mi vida de ser ama de casa me costó, aunque parezca una locura…así que soy consciente que en este grupo hay muchos ejemplos, y ya se verán identificados…

A muchos nos cuesta adaptarnos a la vida donde el ego pasa a un segundo plano.

Al principio el hecho de vivir lo que surja nos parece poco, no sabemos apreciarlo. Nos hemos de permitir fluir en el día a día. Pero cuando recuerdas tu esencia, y eres consciente de que somos seres espirituales encarnados en cuerpos físicos, llega un momento en el que sientes que no hay necesidad de tener un proyecto o una motivación como muchos dicen…eso lo necesita nuestro ego para poder seguir brillando. Pero nosotros brillamos desde nuestra esencia, desde nuestra Alma, y ahí el ego no tiene cabida.

La vida es despertarnos por la mañana agradecidos por tener un día más. Prepararnos el desayuno conscientemente…no como lo hacemos siempre, haciendo las cosas en piloto automático y sin dejar de pensar en no sé qué, sino centrados en nuestra elaboración del desayuno…y después de desayunar hacer lo que surja ese día. Un día saldremos a dar un paseo, nos encontraremos con fulanito, charlaremos un poco; otro día nos liaremos en casa a hacer lo que sea; otro día nos dará por leer, o pintar, o dibujar, o escuchar música o ver la tele…lo que sea…porque una vez que recuerdas que la vida no es trabajar, sino que es fluir en el día a día con lo que ocurra…tendrás unos días mejores y otros peores, pero eso pasa incluso cuando eres obrero del sistema…pero ya no permitirás que tu ego te atormente con pensamientos del tipo: tengo mucho que hacer y no hago nada, solo voy a caminar a la montaña, no hago nada en todo el día, tendría que hacer no sé qué, debería aprovechar más el tiempo, todos los días son iguales…bla bla bla…todos esos pensamientos diariamente lo único que hacen es machacarnos…y no son reales, son creados por un ego al que hemos alimentado durante toda la vida, y ahora no sabe vivir sin controlar…el hecho de vivir cada día aquello que surja, ya es muchísimo.

Cada día hacemos aquello que deberíamos haber hecho, porque si no hemos hecho otra cosa, es porque no debíamos hacerlo, sin más…en cada momento lo que hacemos es lo que debemos hacer, por eso lo hacemos…es muy simple de comprender…pero como dicen: “Es muy simple ser feliz, lo difícil es ser simple”.

Toda la vida vivimos organizados. De tal hora a tal hora a trabajar; los lunes horribles porque son lunes; los viernes estupendos porque son viernes; los fines de semana geniales, pero ya el domingo mal porque mañana ya es lunes…y así hasta que llegan las vacaciones y yuhuuuuu…apagamos el despertador y como Dios, a descansar…pero ya cuando llevamos casi un mes muchos ya desean volver a la rutina, porque los niños, la pareja o no hacer nada…ya cansa…y volvemos a empezar el ciclo…hasta el siguiente año…y así año tras año deseando que llegue la jubilación, para que luego muchos no se sepan adaptar.

No hacer nada es un arte. Es tan simple, que no sabemos hacerlo. A nosotros lo que nos gusta es complicárnoslo todo…somos maravillosos y estupendos como especie. Únicos.

Así que llego a la conclusión de que como sociedad la educación está obsoleta y la evidencia es la cantidad de personas con depresiones, angustias, problemas emocionales…y puede que todo sea debido a que el sistema crea obreros para su propio beneficio, olvidándonos de que el patrimonio más preciado y sagrado de cada uno de nosotros es nuestro interior, y es el único patrimonio que si se derrumba…todo deja de tener sentido.

domingo, 11 de febrero de 2018

El mundo necesita amor...

El mundo necesita amor y eso es evidente.

Hay muchísimas personas vibrando en esa energía…pero también las hay vibrando en la carencia de amor en ciertos ámbitos, y eso tendría que cambiar…porque sí se puede cambiar, no es verdad que somos así y punto. Yo soy mi propia evidencia de ello.

Existen personas con carencia de amor hacia el entorno.

Nos gusta hacer deporte, pero no porque esté de moda, ni porque nos obsesione nuestro cuerpo, ni porque sea nuestra forma de ser felices…simplemente porque nos gusta disfrutar de esa sensación de andar, rodeados de naturaleza, y vivir aquí es un regalazo de la vida para ello. Solo salir de casa ya tenemos caminos y paisajes por doquier. Pero no todo es tan idílico…aquí abunda la basura, la suciedad, la huella del ser humano carente de amor por su hábitat. Es una lástima ver latas de cerveza, botellas de plástico, bolsas de plástico, envases de plástico de embutidos, paquetes de tabaco, pañuelos de papel…y todo aquello que os podáis imaginar…

No puedo llegar a entender cómo una persona puede tirar una lata de cerveza por la ventana de un tractor, un paquete de tabaco vacío andando…ni siquiera un papel…es un acto vacío de amor por el entorno. Es un reflejo de su vacío interior, su falta de conciencia…porque no creo que en su casa el suelo esté lleno de latas y paquetes de tabaco, supongo que los tirarán a la basura…pues las calles, los montes, las playas y todo lo de fuera de vuestras casas…es la casa de todos, también hay que tratarla bien, con amor y respeto. La madre naturaleza es nuestro hábitat y muchos no son capaces de amarlo.

Es lamentable ver el río del pueblo lleno de plásticos. Plásticos que antes envolvían las bolas de hierba para el ganado…Tienen un entorno de cuento y no le dan ningún valor.

Existe otra carencia de amor, carencia de amor hacia el prójimo. Que viene en consecuencia por la falta de amor hacia uno mismo, pero no son conscientes todavía de ello.

Un ejemplo. En nuestros paseos andamos por un carril de peatones que hizo el ayuntamiento en su día. Está justo al lado de una comarcal, donde la velocidad está limitada, pero no la respetan. Pasan por allí a unas velocidades de infarto. En más de una ocasión me he asustado por el ruido del coche al pasar por mi lado, y la fuerza del aire que conlleva esa velocidad en un vehículo. No conocen el significado del respeto por los peatones. Pues luego vendrán las quejas si algún día instalan radares o los badenes…pero es que el ser humano parece que solo respeta si le tocan el bolsillo, porque al dinero es lo único que amamos. Que tristes somos.

Y estos son ejemplos de a pie. Pero si me pongo a observar el mundo en general veo guerras, esclavitud, hambre, violaciones, suicidios, drogadicción, maltratos, abusos, haters en las redes, mobbing, bullying…y podría seguir…

Todos estos ejemplos tienen un factor común: carencia de amor.

Algo estamos haciendo mal. En pleno s.XXI y seguir así…después de tantos años en la Tierra y el ser humano no se enfoca en el amor…algo hacemos mal.

Todas las personas que experimentan una ECM (experiencia cercana a la muerte), o están en el lecho de muerte, o experimentan estados expandidos de conciencia…todas empezamos a vivir de una forma diferente, vivimos sin miedo a la muerte y desde nuestra capacidad de perdonar y amar. Y es algo maravilloso vivir con conciencia.

No puede ser que como dijo Gandhi “ La Tierra proporciona lo suficiente para satisfacer las necesidades del hombre, pero no la codicia de cada hombre”.

No puede ser que nos desconectemos de nuestra esencia, que no es más que el amor, y nos olvidemos de vibrar en ese estado que incluye el respeto, la compasión, el diálogo, el apoyo, la comprensión, la paciencia…

En la vida todo es cuestión de práctica. Si practicas el mal humor, la queja, la falta de respeto, el elevar el tono de voz…cada vez más fácilmente te saldrán de forma automática esas actitudes.

Pero si practicas ser respetuoso, amable, educado, bondadoso…cada vez te saldrá más fácilmente e incluso de forma automática.

Pero también estoy convencida de que el exterior es el reflejo del interior y me compadezco de todos aquellos que viven carentes de amor principalmente hacia ellos mismos y consecuentemente hacia el prójimo.

Yo, a día de hoy, vivo más a gusto saludando con una sonrisa; siendo amable en los comercios; recogiendo mis bandejas en los restaurantes de comida rápida; cerrando las tapas de los contenedores que abro; conduciendo a la velocidad establecida y si en una comarcal me cruzo con un peatón reduzco para no asustarle ni alterar su paseo; no guardando rencor; perdonando al prójimo; no usando a las personas, sino compartiendo momentos;respetando la naturaleza sin ensuciarla, e incluso llevo una bolsa de plástico para retirar todas las latas que me encuentro por mis caminos diarios…me siento en la obligación de echarle una mano a la madre naturaleza. En resumen vivo siguiendo los buenos valores que llevan existiendo toda la eternidad.

Si cada uno de nosotros sacásemos nuestra mejor versión y practicásemos los buenos valores, el mundo sería muy diferente…Amar más al dinero que a las personas y a nuestro entorno es lamentable, por lo menos para mí.


Así que como decía un gran amigo que desencarnó ya hace unos años pero que le recuerdo con mucho cariño: SED BUENOS.

viernes, 2 de febrero de 2018

El sistema versus la nueva generación

Que los tiempos cambian creo que es algo que no es necesario debatir. Se puede observar claramente, así que, en este punto los que son de la liga de "ver para creer" y los que somos de la de "creer para ver" estamos de acuerdo.

Estoy cansada de escuchar que ahora la generación que viene no va a levantar el país, que está la generación Nini (que ni estudian ni trabajan), que ahora el deseo es ser Youtuber, Instagramer, blogueros o blogueras, escritores, coachs...es decir quieren trabajar en algo que creen que no es tan sacrificado como  los trabajos de siempre, ya que la generación que existe a nivel laboral y los que vienen detrás no son como las anteriores, a los que llamo la generación del sacrificio, esa generación se está extinguiendo.

Mis padres y la mayoría en su época no tenían otra opción. En casa no había dinero para mantenerles e incluso eran ellos los que tenían que enviar dinero a casa. Como en el caso de mi madre. Así que no tenían oportunidad de pensar en si les gustaba o no...Solo deseaban trabajar para poder formar un hogar en mejores condiciones que las suyas. Han vivido para trabajar. Consumiendo sin créditos excesivos, y con los pies en la tierra, sabiendo lo que cuesta ganarse el dinero, pero sobretodo teniendo presente sus anteriores condiciones y con miedo como filosofía de vida, miedo a volver a "no tener".

Ahora estamos nosotros, los que hemos vivido sin carencias y a los que un plato de comida en casa, no nos faltará si las cosas se ponen muy malas. No vivimos desde el miedo, sino desde la seguridad. Y eso crea un tipo de sociedad diferente. Ni mejor ni peor, sino simplemente diferente.

Existe una parte de la población que ya no desean trabajar ocho horas o más en una oficina, una fábrica, una tienda, un supermercado...otros no quieren estudiar porque los contratos laborales dejan mucho que desear y no tienen motivaciones para ello...hemos pasado de una generación que fue ascendiendo en la escala económica trabajando, a otra que por mucho que trabaje baja en comparación a cómo vivía con sus padres...eso sí...son los reyes del consumismo. Si quieres algo, pide crédito y paga durante treinta o cuarenta años. Se ha convertido en un pensamiento totalmente normalizado, seguramente en la generación anterior hubiese sido una locura.

Se educa para crear trabajadores de un sistema económico muy bien diseñado, y no para sacar lo mejor de cada persona, desarrollar sus dones y talentos...y este tipo de educación está obsoleta.

Se está poco a poco perdiendo esa población sacrificada que solo vivía para trabajar, y estaba apareciendo aquella que quería trabajar para poder vivir. Pero eso ya lo vieron los que manejan el sistema, y con el consumo han conseguido crear a una generación que ya no trabaja para vivir, sino para consumir. Ahora les hacen hipotecarse toda la vida para que no puedan salir del sistema económico que hay diseñado. Siguen enredados en la misma linea que antiguamente, y eso es lo que sale de las escuelas. Trabajadores para un sistema.

Durante toda nuestra enseñanza nadie nos habla de las emociones, de cómo gestionarlas, de cómo callar a los pensamientos, de cómo aprender a vivir en el ahora, ya que es el único momento que existe...solo nos forman para servir a un sistema económico mundial.

Y el resultado es el que tenemos: un alto porcentaje de la población que se pasan la vida intentado ser felices de fuera hacia dentro, que no se conocen, que no se escuchan, que no se valoran y sobretodo que no se aceptan desde el amor.

El sistema económico funciona. Con sus crisis y sus ciclos. Pero funciona. ¿Pero a qué precio? Pues a cambio del vacío interior de un alto porcentaje de su población. Pero el dinero y el mundo interior no van de la mano, por mucho que me intenten hacer ver que sí.

Voy a intentar explicarme...

Ahora las profesiones deseadas son ser Youtuber, Instagramer, bloguera o bloguero, escritor o escritora, coach...se ha creado una idealización de trabajos que hacen ganar dinero disfrutando a la vez y sin demasiado esfuerzo o sacrificio. Es la misma imagen que años atrás se tenía del mundo de la aviación. Ser azafata, azafato o piloto era un ideal de un trabajo donde ganabas buen sueldo y encima viajabas...pero esa imagen se ha esfumado, ya ha pasado de moda...como todo al final. Todo son productos que interesan y se adornan...pero una vez pasa su tiempo...se les quita el lazo y pasan a la realidad. Ahora son camareras o camareros en el aire y los pilotos chóferes del cielo. Ya no les acompaña la imagen del glamour que le crearon antiguamente.

Así que tengas el trabajo que tengas lo importante es tu actitud.

Da lo mismo ser camarera o camarero que Instagramer, ser cajero o cajera que Youtuber, trabajar en una fábrica que ser escritor...¿qué más da? No son mejores los unos que los otros, y mucho menos son más felices.

Puedes ser escritor, que ahora está muy de moda, y trabajar en lo que te gusta, pero no olvides que lo harás por dinero, ese es el fin de trabajar. Tendrás tiempos de entrega. Te saldrán oportunidades que no querrás dejar escapar. La editorial te marcará días y horas para realizar firmas porque es una herramienta muy buena de marketing. Llegará otro libro. Luego el siguiente. Y volverás a estar enredado en la misma rueda. Vives sin tiempo. Vives para trabajar porque necesitas dinero, y cuanto más ganas, más consumes, más alto es tu nivel económico, y más entras en la rueda de tener, consumir, alcanzar...y si no hay ningún tiempo dedicado al mundo interior, cada vez te desconectas más de ti mismo y el vacío interior crece y crece y crece...

Suele suceder que cuando a una persona la vida le hace ver la muerte de cerca, es decir, le hace consciente de que se le acaba el tiempo, despierta de todo lo que le han enseñado y sale su verdadera necesidad, el amor. Sus prioridades pasan a ser abrazar a los suyos, disfrutar del ahora porque saben que es lo único real, saborear cada instante como único, irreemplazable y especial...y sobretodo a vivir cada día como si fuese el último. La forma de vivir y las prioridades cambian.

Pero cada vez somos más los que no necesitamos de esas experiencias para vivir de esa forma. Y eso, para mí, es un regalo de la vida.

Estamos en un sistema de educación donde nos hacen competir desde el principio. Las notas ya son una competición entre alumnos. Nos hacen creer que alcanzar lo más alto es lo que hay que celebrar. Celebras un excelente, un insuficiente es pésimo. Y encima pasamos años estudiando materias que luego en el día a día todavía no sé para qué me han servido...pero no nos enseñan que es necesario y vital dedicar tiempo a conocerse, a aprender a gestionar tus emociones, a recordar de dónde venimos y a dónde vamos, a darle la naturalidad que le corresponde a la muerte...

Pero todo tiene una explicación, que ya la dejé antes reflejada, el dinero y el mundo interior no van de la mano. Al sistema no le interesamos como personas, solo como productos.

Cuando dedicas tiempo a conocerte; a recordar de dónde venimos y hacia dónde vamos; cuando aprendes que la depresión va de la mano de los pensamientos enfocados en el pasado; que la ansiedad va de la mano de los pensamientos enfocados en el futuro; que enfocamos nuestra atención al "ahora" escasos minutos al día, porque no sabemos controlar nuestra mente; que el trabajo es intercambio de tiempo por dinero, vivir para consumir, hoy, es una elección, ya que para vivir en la austeridad no se necesita tanto; que la felicidad es un estado innato que no depende para nada del exterior, jamás conseguirás ser feliz con una meta, ya que luego necesitarás otra, y más tarde otra, y así siempre; que hemos nacido con unos dones y talentos todos, y descubrirlos te hace poder gozar y disfrutar cada vez que los lleves a cabo, y es gratis; que la vida es vivir aquello que nos sucede y la actitud es nuestra mejor herramienta; que el tiempo es nuestra riqueza y no el euro; una vez que llegas a este estado...todo lo que te han enseñado deja de tener sentido.

No sé dónde llevará todo este movimiento de personas que nos hemos desconectado de trabajar para consumir, sino que trabajamos para vivir en la austeridad porque el tiempo es nuestra riqueza...pero cualquier cambio, al fin y al cabo es movimiento y a mí me gusta ver cómo todo fluye.

Pero no os preocupéis que los que dirigen este sistema económico ya inventarán algo para volvernos a entretener y volvernos a convertir en productos para seguir generándoles riqueza.


martes, 23 de enero de 2018

Discute mi ego...no yo.

Siempre que he tenido algún enfrentamiento con alguien, mi forma de actuar era dejar que mi ego pilotase de forma automática. Mi respuesta era atacar para defenderme.

Os aseguro que ahí siempre me he movido como pez en el agua. Para mí es muy sencillo, en una discusión, agredir verbalmente, atacar a los puntos débiles del otro y hundirlo psicológicamente antes de que tenga la oportunidad de hacerlo conmigo. Suena muy macabro...pero es la realidad.

Supongo que mis años de barrio, moviéndome en ambientes de pandillas, drogas, chulería...donde el lema era "pisas o te pisan", han tenido un gran protagonismo en el desarrollo de esa característica de mi ego...no lo sé.

Pero desde que le he descubierto y nos vamos conociendo (a mi ego digo) sé que no me siento agusto haciendo daño, que no tengo que quedar por encima de nadie, que no tengo que defenderme de nada, que en realidad nadie podrá atacarme, puesto que nada es contra mí, sino que soy la herramienta que alguien tiene enfrente para sacar toda esa agresividad e ira que habita en su interior.

Y lo veo así porque yo estaba antes en ese otro lado.

En plena adolescencia estás contra el mundo en general. Es la época de ser rebelde, descuidarte, incluso me atrevo a decir que es la época de agredir contra tu cuerpo, comiendo comida basura a menudo, bebiendo alcohol los fines de semana, en mi caso también drogarte, estar peleando con los padres, sentirte perdido porque no sabes qué estudiar, por donde tirar, no te conoces, te acompañan los complejos...vamos un caos...

Yo puedo decir que salí de la adolescencia a los 31...un poco tarde...lo sé...pero desde esa edad he empezado a ser consciente de que iba en piloto automático...y cuando he cogido los mandos he sentido que no puedo atacar al prójimo, que no puedo elevar el tono de voz para imponer mi criterio, que debo contar hasta diez y calmar a mi ego, que es el que se siente atacado, y contactar con mi Alma, que ella no juzga y respeta la experiencia ajena...pero siempre lo he visto muy difícil de llevar a la práctica, e incluso decía "yo soy así y punto". Típica frase que solo indica las limitaciones que tenía en aquel momento, sin yo ser consciente de ellas.

Ahora, gracias a que la vida me ha puesto una experiencia en mi trayecto, he podido ser consciente de que estoy preparada para esta nueva forma de actuar que siempre tenía en mi interior, pero que nunca he sido capaz de llevarla a la acción. Siempre me repetía la misma frase:
- O saco esta rabia diciendo lo que pienso o peto por dentro.

Pues no...no pasa nada, no he petado...e incluso he experimentado paz interior.

Me han agredido con un tono de voz dictador y autoritario, han intentado defenderse atacándome...y mi piloto automático hubiese sacado a esa Cristina que se mueve como pez en el agua discutiendo, sacando a la luz los puntos débiles y morir matando como suelen decir.

Pero no. Esta vez me he permitido vivir la experiencia desde mi interior, siendo espectadora.

He dejado que la otra persona se desahogue, que me ataque ya que decía que se había sentido agredida por decirle que no la comprendía. Simplemente he sido consciente de que todo lo que proyecta es parte de su interior y que utiliza esta oportunidad para sacar toda esa ira y agresividad que habita en su interior, que vive limitada y que no dispone de la capacidad de debatir, de comentarme desde la paciencia que se ha sentido criticada, de hacerme consciente desde su comprensión que ella percibe que estoy equivocada, de expresarme desde la compasión su perdón, si llegase el momento, y mostrarme desde el amor su capacidad de aprendizaje.

Cuando una persona se enfada, eleva el tono de voz y se defiende atacando, no es más que su ego defendiéndose del miedo. Miedo a que le hagan daño de alguna manera, ya que en realidad el miedo es como la culpa, son pensamientos que pueden dominar a nuestro Ser.

Estoy agradecida por no haber dejado que mi ego me pilotase y haber manejado la situación desde mi Alma. Agradeciéndole el paso por mi vida, por todo el trayecto recorrido y deseándole lo mejor para su proceso y su experiencia.

Yo no cierro las puertas del vagón de mi trayecto de vida, porque no sé lo que es el rencor, a día de hoy, y recordé mi capacidad de perdón ya hace tiempo. Siento que a mí  nadie me puede agredir verbalmente si yo  no se lo permito...las palabras son palabras y transmiten simplemente lo que el interior de esa persona posee...si estás en paz no entrarás en guerras, y si estás en guerra no sabrás estar en paz.

Yo no me he sentido atacada, a pesar de que sus palabras y su tono no eran para adularme...pero desde hace un tiempo siempre digo lo mismo...si alguien me dice algo y me siento atacada es síntoma de que tengo que trabajarme algo porque me ha resonado...de igual manera, si alguien me dice algo y me siento alabada es porque me gusta esa virtud.

Los demás no tienen poder si tú no se lo das.

Atacar para defenderme era una herramienta que utilizaba mi ego para protegerme de mis inseguridades y miedos.

Querido ego, estoy muy agradecida de que hayas llevado el piloto automático todos estos años, pero va siendo hora de que me conecte con mi conciencia, mi interior, y siga todas aquellas actuaciones que me generan paz. La guerra terminó hace tiempo en mi interior, y eso se refleja en mis actos, no solo en mis palabras.

Me queda mucho por aprender, pero ahora comprendo a todas aquellas personas que cuando discutía con ellas, no se rebotaban, y siempre me sacaban más de mis casillas. Era un reflejo de aquello mío que rechazaba, pero no era consciente de ello...los catalogaba de cobardes porque no se enfrentaban, no se defendían...

Ahora los veo como sabios. No tenían que defenderse de nada, era yo la que peligraba. Me tenía que defender de mí misma las 24 horas del día, porque no sabía lo que era la paz interior, conectar con mi Alma y abrazar a mi ego.

Vivía en alerta constante, a la defensiva, limitada...debido a mis miedos e inseguridades. Me sentía atacada, pero todo era mi propia percepción.

Así que, gracias por cruzarte en mi camino y permitirme seguir aprendiendo. Yo te amo, yo te bendigo y yo te perdono.

Y con esta frase cargada de paciencia, comprensión, compasión y amor, simplemente no se puede seguir peleando. Pelearse es cosa de dos, y yo ya no estoy por la labor.

lunes, 15 de enero de 2018

El plan magistral de la vida...

Que en la vida suceden acontecimientos de los cuales nosotros no tenemos el control...es una realidad. Estar atento y ser consciente, forma parte de la actitud de cada uno, y yo no he venido aquí para convencer a nadie, pero sí que me gusta exponer mis evidencias. Ellas son la fuente de mi verdad.

No creo en las casualidades. Estoy convencida de que los encuentros diarios entre las personas y las experiencias que nos suceden son causales. Es decir salir de casa y encontrarme con fulanito es un encuentro programado desde algún plan maestro superior. Y de igual manera todo lo que nos sucede.

Siento, a día de hoy, que existe un plan maestro que mueve sus hilos para tejer esos acontecimientos de los que no tenemos el control, pero luego, nuestra actuación, en ese momento, forma parte de nuestro libre albedrío. Dependiendo de nuestras decisiones seguimos un camino u otro...caminos ya creados con anterioridad por nuestro plan de Alma.

Si miro atrás, tengo mil ejemplos de mi vida que corroboran esta teoría...lo que no sé es que hubiese vivido si mi elección hubiese sido otra...pero en el caso de Max, tengo la respuesta.

El 1 de enero del 2011 apareció en la puerta de mi antigua casa un perro abandonado. Salí a media mañana a poner una lavadora y allí estaba, en la puerta de casa, un perro sentado y mirándome con cara de pena, mientras Jara, la rotweiller que me acompañaba en mi viaje de Vida, le ladraba como una loca.

Puse mi lavadora y pasé de él. En la urbanización aparecían a menudo perros abandonados, y me prometí no implicarme porque sino mi casa acabaría siendo una perrera...

Al cabo de hora y media salí para tender la lavadora, y mi sorpresa fue al ver al perro allí sentado todavía. Estaba esquelético, las costillas se le marcaban de una forma descomunal, tenía roales sin pelo, garrapatas...vamos el perro estaba en unas condiciones lamentables. Y se medio mareaba, supuse que de hambre...así que entré en casa, cogí un trozo de pan y salí. Al salir el perro se quedó quieto y me dejó darle el pan. Se lo tragó como en los dibujos animados, entero...se le marcó por el cuello la forma del trozo de pan...y aún me dio más pena.

No sé muy bien porqué ni cómo, pero entré en casa para comentarle la situación a mi ex, que era mi pareja por aquella época. Su respuesta, que ni de coña lo metiese en casa...pero le dije que lo iba a dejar entrar por lo menos para darle de comer y bañarlo...y luego acabé convenciéndole de que si Jara lo aceptaba, lo dejábamos vivir en el jardín...que no nos suponía nada, y menos para él...el perro no le iba a quitar su Play Station...

Bajé al jardín, subí a Jara a la terraza de arriba y dejé libre la planta de abajo para poder estar con el perro. Me dejó cogerle, bañarle con la manguera, en pleno enero y con agua fría, ya que en casa no podía meterle en aquellas condiciones...le puse una pipeta y le puse comida...devoró la comida. Bajé a Jara pensando que o lo aceptaba o lo mataba...pero por lo menos el perro habría tenido su último baño y comida...y no es broma, ese fue mi pensamiento...todo dependía de ella para poder quedarse con nosotros...se acercó, se olieron y se hicieron compañeros de viaje hasta febrero del año pasado que Jara nos dejó en este plano.

Pero lo curioso de esta historia no es que acogí a Max, sino que seis meses después me separé de mi ex, y por tener a Max y a Jara, es decir por tener dos perros, en lugar de uno, no pude irme a casa de mis padres. Max fue el causante de que me quedase a vivir en aquella casa. Y haberme quedado allí fue la pieza fundamental para que mi compañero de viaje pudiese venir a vivir con su perro y venderle su piso a su ex.

Si aquel día yo no hubiese acogido a Max, me hubiese ido a vivir a casa de mis padres seguro...y todo hubiese sido diferente. Pero de esta forma todo fluyó de forma muy ordenada. Estuvimos en esa casa hasta que nos salió la posibilidad de venirnos a vivir aquí, encajando todo perfectamente con la idea de mi ex de quererse quedar la casa en lugar de venderla...mi precio fue cederle mi parte y perder todo el dinero invertido en casi diez años...pero no hay dinero en el mundo que pague la paz interior...perdí dinero, pero gané tranquilidad.

Cuando las cosas se hacen desde el corazón...sale siempre todo bien.

Voy a contaros otro ejemplo, de este plan maestro que rige nuestras vidas.

 Estudié Diplomatura de Turismo y estuve, mientras estudiaba, trabajando haciendo bolos de extra de camarera. En uno de esos bolos, conocí a una chica. Pasa el tiempo, y un día me suena el teléfono. Es ella. Me llama para ofrecerme un puesto de camarera en un hotel de Barcelona, donde su novio es el nuevo Maître y está formando equipo. Acepto. Al cabo de los meses el Maître tiene problemas con el director y les echan a los dos. Debido a estas sincronicidades acabo de Maître con 23 años en un hotel de cuatro estrellas de Barcelona.

Tuve que entrevistar a candidatos para poder formar mi equipo...y mi madre me comenta que el hijo de su jefa, un francés, está buscando trabajo y que ya ha trabajado en hostelería. Le hago la entrevista a él y un amigo y les ficho sin dudarlo, les sobran aptitudes para el puesto.

Su incorporación me permitió delegar y empezar a tener más tiempo libre, ya que yo cubría todos los turnos porque no encontraba a nadie que se implicase en el puesto y fuera lo suficientemente responsable...es una cualidad que no está muy de moda, y en ocasiones es fundamental.

Al cabo del tiempo, se alojaron, durante una semana, en el hotel un grupo de directivos de una multinacional noruega. El último día de su estancia me ofrecen la posibilidad de incorporarme a su empresa, trabajar de lunes a viernes con horario de 8 horas por el mismo sueldo que me estuviesen pagando en el hotel, les daba igual...querían en su empresa mi perfil, una persona que se implicase con las necesidades del cliente, atenta, servicial, educada...me dijeron que era perfecta para su empresa de ventas.

No me lo pensé. Hablé con el director, le agradecí la oportunidad de haber confiado en mí, siendo una chica tan joven para llevar la restauración del hotel, y a pesar de que me ofreció subirme el sueldo...preferí calidad de vida a dinero, elegí disponer de tiempo. Con 26 años ya tenía claro que en la vida no todo es dinero.

Pero antes de irme dejé cerrado que el francés y su amigo se quedarían al mando del departamento. Me fui tranquila, quedaba en buenas manos.

Pasaron ocho años. Ocho años viviendo mi trayecto de vida sin tener contacto con él. Pero gracias a Facebook nos reencontramos. Él fue el que me devolvió la confianza en el sexo masculino en aquel momento. Descubrí que existía otra clase de hombres que yo en mi barrio no había conocido, educados, respetuosos, cargados de caballerosidad...Él fue mi luz para recuperar la confianza en mi misma y acabar por fin con la relación con mi ex. Le guardaré cariño siempre porque fue una pieza fundamental en aquel momento para mí.

Después de unos meses cada uno hizo su vida, y todo sucedió de forma muy natural. He llegado a la conclusión de que simplemente estuvo en el momento adecuado para realizar su misión en mi trayecto de vida, igual que yo tuve la mía en su vida ocho años antes seguramente.

Y para terminar tengo otro ejemplo...mi más bonita casualidad, como suelen decir, pero para mí es mi más bonita causalidad.

Llevaba trabajando en el aeropuerto de Barcelona de coordinadora mucho tiempo...y jamás me había cruzado con él, hasta ese día. Voy al avión para coordinarlo y se cruza en mi vida Él, mi compañero de vida, del que ya he hablado en otras entradas.

Todo fue demasiado ordenado también...nos cruzamos en ese avión por primera vez, y a partir de ahí nos encontramos en muchos...y a los pocos meses cierra Spanair, y dejo el aeropuerto. Igual que estuvimos años sin cruzarnos en el aeropuerto...podríamos no habernos cruzado nunca...pero no fue así. Nos cruzamos y desde ahí compartimos viaje en el mismo vagón y un asiento al lado del otro...

Por estos ejemplos y muchos más que podría explicar, pero no quiero ser pesada...a día de hoy, estoy convencida de que cada uno de nosotros está dentro de un plan magistral tramado por el Universo o Dios o como queráis llamarle...un plan magistral donde tienen cabida todos los planes de las diferentes Almas, y por ello, los encuentros y acontecimientos no son casuales, sino causales...todo está organizado, todo está colocado como un puzzle, todo va encajando...y nuestro libre albedrío está en nuestra forma de actuar en cada uno de esos sucesos, y soy consciente de que actuando desde el corazón todo fluye, sin más.

La vida no hay que juzgarla, sino vivirla.

Estamos aquí encarnados para aprender y evolucionar, no para tener y poseer.




miércoles, 10 de enero de 2018

Aceptar la voluntad

Hace unos días me dijeron que cuando se pide la voluntad por lo que hacemos, de forma subliminal, estamos diciendo que nuestro trabajo no vale nada, que nos den lo que quieran, que sean ellos los que nos valoren y pongan un precio a nuestro trabajo, que en este mundo las personas valoran tu trabajo por lo que cobras, el que mejor me cura es el medicamento más caro...

Desde el principio no me sentí identificada con ese significado, yo no percibo lo mismo.

Puede que esa lectura sobre "la voluntad" sea la adecuada para definir un trabajo material, físico, creativo...o para cualquier trabajo que esté aceptado y regulado legalmente dentro de nuestro sistema, basado en una enseñanza legal con un título oficial dentro del sistema de educación que nos rige...pero la terapia regresiva, para mí, es una terapia en la que trabajo desde un estado expandido de conciencia...de Alma a Alma...y ahí el precio, el dinero...son conceptos que no me encajan.

Y como siempre hablo desde mi experiencia y mis evidencias...

Al llegar aquí a Cantabria, nos instalamos por causalidad en un pueblecito de cuento, (las sincronicidades existen, es un tema que desarrollaré próximamente), cerca de éste, hay otro pueblo también de cuento, aquí todo parece sacado de los dibujos de Heidi...y allí vive un personaje, para mí al principio, irreal...una bruja, la bruja de Beranga, la llaman. Una curandera que con una crema, cuya composición es top secret y jamás ha vendido ni ha hecho negocio con ella, a pesar de que le han ofrecido muchísimo dinero, cura quemaduras de diferentes grados.

Una curandera que gracias al boca a boca se ha ido extendiendo su fama, y a día de hoy, llegan pacientes de diferentes puntos de España para pasar por sus curas...son milagrosas. Les deja la piel como si jamás hubiesen tenido ninguna quemadura. Y todo a cambio de la voluntad, y aquel que no puede darle ni eso porque económicamente vaya muy ajustado, le lleva vendas, gasas...y así colabora con el material que usa.

Por el contrario existen otros medios, en el mismo pueblo, donde obtener una crema parecida, ya que ellos sí que comercializan y hacen negocio, ese es su objetivo principal, el dinero. Pero estoy convencida de que la crema es un porcentaje del tratamiento, sus manos, su dedicación, sus curas...en definitiva hacerlo con el corazón, es el resto de los buenos resultados.

Si necesitas sus curas solo has de ir a su casa, picar a la puerta y, en ocasiones, hacer cola en la puerta...tiene hasta un banco para que la espera no se haga muy incómoda.

Y ahora venid y decidle a la señora que su trabajo no tiene valor puesto que no pone un precio...

En el mundo existen personas que solo con ayudar al prójimo, ver el agradecimiento y la sanación, ya se sienten recompensadas...existen seres maravillosos que viven desde el corazón y no desde el ego, el problema es que no abundan...y cuando los encuentras te sorprenden, pero haberlos, haylos.

Cuando era pequeña tenía verrugas en todos los dedos de las manos, verruguitas pequeñas, pero varias en cada dedo. Mis padres me llevaron al médico y la solución fue quemarlas. Era pequeñita, pero tengo el recuerdo de ir con mamá al médico y sufrir de una forma descomunal cada vez que me quemaban la raíz de una verruga...fuimos solo dos veces, tengo dos dedos que llevan las secuelas de esas visitas...
Mi padre fue contando la historia al trabajo y un compañero le dijo:
- Mi suegro es curandero, pero ya es muy mayor y está retirado, trabajó toda la vida pero fue curandero en su tiempo libre, solo aceptaba la voluntad, porque él vivía de su sueldo...pero hablaré con él y siendo una niña, alomejor hace una excepción...

Tengo un recuerdo leve, no recuerdo la cara del señor, pero sí su vejez...seguramente fui una de sus últimas pacientes...me cogió las manos, me las acarició durante unos minutos y me dijo.
- Cada vez que te piquen los dedos, mételos bajo el grifo de agua fría...en unos días se irán.

Así lo hice. Me pasé semanas metiendo las manos bajo el grifo cada vez que me picaban...y un día desaparecieron.

Existen personas que no sienten la necesidad de lucrarse económicamente, sino que con tener para vivir de forma sencilla y humilde, ya tienen suficiente...y a mí ese tipo de personas me llegan al Alma y siento admiración...aceptando la voluntad dejan fluir la energía de dar y recibir y el paciente se va más tranquilo, sin sentirse en deuda.

Por estos motivos, a día de hoy, yo me siento en paz aceptando la voluntad por acompañar a las Almas que me eligen y me permiten acompañarlas en regresión. En ningún momento me siento menos valorada, ya que no es el precio el que otorga el valor, sino el resultado.

Trabajando en terapia regresiva no trabajo desde mi ego, sino desde mi Alma directamente con otra Alma...así, he ido recordando desde la consciencia y me he ido liberando, no solo de emociones, pensamientos, sistemas de creencias, sino también a nivel material...al irte liberando cada vez llevas una vida más sencilla desprogramándote del tener, retener, acumular, ganar...ya que eres consciente que aquello más valioso no se puede comprar, como el aire que respiramos, el olor de una flor, un abrazo con los dos brazos bien abiertos, la mirada de un ser querido...

Así que lo siento mucho, pero estoy en desacuerdo con todos lo que me repetís que cobre, que yo he pagado por los cursos, por mis sesiones de terapia regresiva...

Desde lo más profundo de mi ser os digo que el trabajo de Alma a Alma no tiene precio, que acepto la voluntad porque no quiero poner barreras en la energía del dinero y sé que debe fluir, pero que también sé que el dinero y el poder corrompen la esencia del Ser...y a mí, a nivel personal me permiten seguir aprendiendo, continuar evidenciando y completando mi evolución eterna.

Para vivir de forma sencilla a día de hoy tengo, y además vivo con la fe y la seguridad de que el Universo me cuida, me protege y me devolverá por dos todo aquello que dé desde mi corazón.

Siento que trabajando desde el Alma, no puedo vivir desde el ego, por lo menos ese no es mi proceso.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Mi balance del 2017

Ya mismo acaba este año...y aunque al Universo no le repercuta para nada en qué día vivimos, es muy de humanos hacer balance anual y afrontar nuevos propósitos para el nuevo año, y a mí me apetece echar un vistazo a todos los momentos vividos...y con mi mente de Dori olvidadiza, os aseguro que viene genial este blog...

Empecé este año casándome. Una boda fuera de lo que marca la tradición. Ya sabéis, a día de hoy, que nosotros seguimos nuestro interior...pero aunque lo hicimos porque dentro del sistema en el que vivimos tiene ventajas y desgravo como ama de casa, por ejemplo...tengo que reconocer que en el fondo decir "mi marido" me emociona...soy muy sentimental aunque vaya de dura por la vida...

Este año me abrí en canal explicando mis adicciones. Y os aseguro que fue muy sanador abrirme, sacar todo sin tapujos y cerrar etapas...ahora parece que pertenece a otra vida lejana. No me arrepiento de nada de todo lo que he hecho. Soy de las que sienten que gracias a todo lo hecho y vivido, hoy soy quién soy...siempre todo acaba sumando.

Mi peor momento de este año fue la pérdida física de Jara, mi compañera de viaje. A pesar de que me hubiese gustado continuar viajando junto a ella, estoy muy feliz de aceptar la muerte como parte de la vida y permitir su marcha...estoy aprendiendo a dejar mi apego terrenal egoísta a un lado y eso me reconforta...con vivencias así palpo mi evolución y mi aprendizaje.

Mi resumen del año está en cada una de las entradas. Volverlas a escuchar o leer me hace revivir Momentos, y corroborar que este blog está cargado de autenticidad y naturalidad...siento que aporto mi granito de arena al mundo para equilibrarlo con tanto postureo.

Soy consciente que cada vez me siento más cómoda delante de la grabadora, incluso he dejado de trataros de usted, ya os tuteo...He escuchado mis audios y estoy satisfecha con mi progreso. He conseguido soltarme al hablar y ser más natural...voy dejando mi vergüenza a un lado, porque soy muy vergonzosa en el fondo, os lo aseguro...y cada vez que alguien me halaga, me ruborizo.

Este trabajo de escribir y expresar mi interior me permite ordenar todos mis pensamientos y ser consciente de en qué momento me encuentro. Y esa es la finalidad de abrir esta ventanita el mundo...mostrar mi viaje, mi recorrido y dejar reflejado como siendo una escéptica y analítica,el día que descubres que el Alma existe cambia la percepción de la Vida. Todo pasa a ser aprendizaje, y así, soy capaz de mirar atrás y sacar todos mis trapos sucios, o abrir mi cajón de mierda, dicho más vulgarmente, ya que no me avergüenzo de nada. Son mis vivencias, mis experiencias, mis etapas, mi recorrido...en definitiva, soy yo y estoy aquí para aprender y evolucionar, pero para eso es vital enfrentarme a mi propia oscuridad.

Este año me animé a abrir el canal de Ivoox. Gracias a esta aplicación y a que os animáis a escribirme, a día de hoy, comparto viaje con personitas especiales que se han abierto en canal conmigo, compartiendo sus vivencias, sus experiencias, su recorrido...y eso es mi evidencia de que hice bien en animarme a abrir este canal, a pesar de mi vergüenza al grabarme en audio...ya, incluso me he acostumbrado a escuchar mi propia voz...

Es doble satisfacción, ya que a mí me beneficia, es terapéutico...pero saber que a alguien desconocido le sirve para reflexionar y permitirse evolucionar...es maravilloso. Crear es bonito, pero ser consciente de que lo que creas gusta...reconforta...para qué nos vamos a engañar...estamos encarnados...y llevar más de 35000 escuchas en el canal de Ivoox y más de 11000 visitas al blog...me halaga...y aunque hubiese sido súper feliz si solo lo hubiesen leído o escuchado mis padres, mi marido y mis amigas Neus e Imma...estos datos me asombran. Ver cómo un blog atípico sobre temas que no son seguidos por "grandes masas", y siendo yo una chica normal, anónima y sin recursos para promocionar nada...que haya llegado a todos vosotros...flipo...aunque no sea un término muy de la RAE.

Así que os quiero dar las gracias, ya que es lo que siento...y deseo acabar el año así, agradeciendo.

Gracias por acompañarme, porque el término "seguir" no me gusta nada.

Gracias por permitiros reflexionar y abrir vuestras mentes...porque yo hablo, pero no dejan de ser simples palabras, el sentido se lo dais cada uno de vosotros...vosotros sois los protagonistas de que mis palabras os resuenen, yo no tengo ningún protagonismo.

Gracias por animaros a escribirme y compartir vuestras reflexiones en cada comentario, me encanta leeros y entre todos creamos esta ventanita al mundo.

En definitiva, gracias a cada uno de vosotros por cruzaros en mi trayecto y permitirme seguir aprendiendo y evolucionando con vuestras aportaciones. Gracias, gracias y gracias.

Feliz salida y entrada de año. Nos volveremos a cruzar en el 2018 si Dios o el Universo quiere.

Un abrazo con los dos brazos bien abiertos.

sábado, 16 de diciembre de 2017

Desprogramándome...

Estoy inmersa en uno de esos días en los que mi mente lucha contra mis emociones. En uno de esos días que reflexiono y soy más consciente, si cabe, de lo programada que estoy sin ser consciente de ello.

Mi vida es monótona y solitaria, y en muchas ocasiones aburrida.

En estos días, me paso las tardes sola, ya que mi marido trabaja en turno de tarde, y si a eso le añadimos que las tardes son eternas porque a las 6 ya es de noche...todo se magnifica.

Estar tantas horas sola me permite pensar demasiado en ocasiones. Ahora entiendo porqué el sistema no está por la labor de que dispongamos de tiempo libre. Pensar por uno mismo, para él, es peligroso...

Estos días estoy sumergida en un caos emocional, puede que me esté volviendo loca, esa es otra opción...pero estoy dándome cuenta de lo esclavos que somos del exterior, los occidentales, para poder vivir motivados, con entusiasmo...pero dentro de mí, eso crea un conflicto.

Parece que tenemos que llevar una vida que sea Mr. Wonderful. Es como si estar aburrido no estuviese bien visto...hay que sonreír todo el día...esta idea impregnada en mi ser me hace tener que ser yo misma la que busca motivaciones diarias para estar alegre, por así decirlo, ya que siendo ama de casa y sin hijos mi energía está enfocada en mí casi siempre...no tengo ladrones de tiempo.

No sé muy bien cómo exteriorizar lo que siento...pero sé que vivir mi aburrimiento es algo natural de la vida; que no tengo que buscar qué hacer para ocupar todo mi tiempo; que no puede ser que mi vida sea más completa porque mis pensamientos estén enfocados en algo externo que me motive, ya sea un trabajo, un perro, un gato, un hijo, un viaje...ya que llegará un momento en la vida en la que tendré que aceptar que el aburrimiento, los días grises, la rutina y la desmotivación forman parte de mi vida y no es negativo, es complementario...siento que deseo desprogramarme de todos los mensajes subliminales que se envían a través de los programas, las películas, los anuncios, las redes sociales...la vida no es vibrar al máximo todo el rato, ni vivir en estado de felicidad constante, ni ser positivo todo el día...no siempre es "sábado por la noche"...hay más días de "entre semana". Pero no es negativo, simplemente es la realidad.

Llevo varios días más baja emocionalmente, y no es más que porque mi juez interno juzga mi vida como de aburrida, monótona...pero si apago al juez y me siento, yo me siento en paz...y esa sensación me hace sentirme plena.

No pasa nada porque juzgue mi vida así, ya que lo que me vale es la paz interna que siento. Y esto me sirve de aprendizaje. Juzgo en base a lo que veo en el exterior. Por ejemplo, si no viese al resto del mundo a través de redes sociales, no me sentiría así seguramente...me doy cuenta de que no es más que mi ego...a él es al que le gustaría sentirse motivado por algo para así sentirse mejor, útil, importante...o lo que sea...pero darme cuenta, hoy, me ha servido para que interiormente se me haya colocado otra pieza del puzzle interno, y ser consciente de que no existen días negativos o positivos, sino días; de que habrán momentos más divertidos y momentos más aburridos, pero que no pasa nada porque son juicios. La vida es así, se ha de vivir cada momento como suceda, sin juzgarlo...

Nos han llenado la cabeza de mensajes e imágenes sobre la vida ideal. Y la vida ideal no existe. La vida es ideal tal y como sucede. Mi vida, ahora es ésta y estoy aquí para vivirla...días mejores y días peores...pero siendo consciente de que como entre en el juego de necesitar del exterior para motivarme y no me dé cuenta de que es un aditivo...el día que no tenga o no alcance aquello exterior que creo que me motiva y me hace feliz...me frustaré y entraré en estado depresivo, seguro.

En la Plaza, el lugar de mi barrio donde he pasado toda mi adolescencia, me acuerdo que teníamos más días aburridos, que divertidos. Bajar cada tarde a fumar porros era pura rutina. Pero cuando llegaba el fin de semana y hacíamos algo extra, ya estábamos motivados. Vivimos dependiendo del exterior. Esa es la gran diferencia entre oriente y occidente. Estamos programados para consumir sea lo que sea.

La vida es rutina, pero no es un concepto negativo. El problema es no aceptar que mi vida es monótona, solitaria y aburrida en muchas ocasiones. Pero la acepto, ya que dentro de mí me siento en paz...así que seguiré fluyendo en el día a día dejando de escuchar a mi juez interno y permitiéndome sentirme...mi maestro interior me guía a través de sensaciones que salen desde lo más profundo de mi ser.

Ahora entiendo porqué el sistema siempre ha intentado evitar el tiempo libre, y cómo nos guía desde el exterior para seguir unos patrones en los que la base es no tener tiempo para interiorizar enfocando la energía en uno mismo, ya que con tiempo libre y sin ladrones de tiempo puede que llegues a la conclusión de que inconscientemente estamos programados y seguimos patrones impuestos que dominan a mi ego, no a mi Alma.

Poco a poco, voy teniendo más contacto con mi maestro interior, mi Alma, y me muestra mi realidad, que no es igual que la de nadie más.

Puede que la consecuencia de que seamos "copiar y pegar" sea el resultado de que existan tantos seres humanos que se sienten vacíos, a pesar de que sus vidas sean exitosas y plenas...todo es a nivel exterior, es decir, puros aditivos.

Sentirme en paz teniendo una vida aburrida, solitaria y monótona parece una locura, pero creo que nos venden el mundo al revés y poco a poco lo voy descubriendo.

viernes, 8 de diciembre de 2017

Mi transformación

No hay duda de que me he transformado, pero no físicamente, sino interiormente. En realidad ha sido todo tan sutil que no sé ni cuándo, ni cómo ha sucedido...pero desde que me he permitido abrir mi mente y he accedido a esta Liga, la del Alma, ha salido una versión diferente de mi misma. Pienso diferente, veo la vida diferente...y debido a ello sigo sin entender muchas cosas, pero ahora todas las comprendo a otro nivel.

Es como si en mi cerebro se hubiese activado una parte que antes estaba desconectada o inutilizada, y ahora comprendo, empatizo y respeto la experiencia personal de cada ser...no sé cómo explicarlo muy bien, ya que aparece mi apreciada inefabilidad, pero es como si dentro de mi mente existiese ese "pronto terrenal" que me caracteriza, pero que antes se cerraba en banda y estaba limitada a él, y ahora se ha ejercitado otra parte de mi mente en la que todo lo comprende pero desde el Alma...Pero no se crean que es algo instantáneo, sino que necesito un período de tiempo para llegar a ese punto, eso estando encarnada es inevitable seguramente...los tiempos son necesarios, diferentes y personales para cada uno, eso está claro, como por ejemplo en el duelo...pero teniendo este dato muy interiorizado, mi mente se ha desarrollado y ha dejado de vivir limitada, y eso es lo que me ha transformado. Podría decir que soy la misma, pero en versión 2.0 o algo así.

Una de mis limitaciones eran los celos. Y lo desarrollé en una entrada, puede que fuese ese mi último momento vivido, hasta el día de hoy, con el tema de los celos, no lo recuerdo...

Puedo decir que era como si pidiese o necesitase exclusividad, "porque yo lo valgo". En otro momento, si me encontrase con la "chica de la sonrisa perfecta", de mi post anterior, de nuevo, me saldría ser una borde...pero ahora sé que no. Es como si desde ese día, una vez que lo interioricé y lo exterioricé a través del blog, con el tiempo y mi versión 2.0, se hubiese sanado algo en mi interior...incluso tengo la convicción de que si mi marido me fuese infiel, a día de hoy, me enfadaría porque es mi "pronto terrenal", pero sé que después de mi tiempo necesario, lo comprendería, pero no a nivel racional, sino a otro nivel donde mi mente no entiende, pero comprende, empatiza y respeta la experiencia de cada ser...porque he recordado que ese el mayor acto de amor, permitir y aceptar las experiencias ajenas.

Soy consciente de que vivía muy limitada, me quedaba anclada en la rabia, el rencor, e incluso el odio...y de ahí no salía...cuando alguien me la "jugaba", perdonaba pero no olvidaba...y ahora perdono olvidando, y me abro de nuevo a la posibilidad de que me la jueguen...ya me sacudiré y seguiré...no pasa nada...

Otra de las frases que me acompañaban era: Dar para recibir. Pero ahora tampoco me siento identificada con ella.Yo doy si decido hacerlo, pero no para recibir nada...y si doy mucho y no recibo, me da exactamente igual. No doy para recibir, si quiero recibir, pido. Doy porque decido hacerlo, sin más.

Y lo curioso es que no había sido consciente de esta transformación hasta que a través de un correo lo he exteriorizado...ha sido como si mi mente se ordenase y se conectase algo más, gracias a lo cual, me he dado cuenta de en qué punto me encuentro, a día de hoy. No deja de asombrarme cómo el universo pone a mi alcance todo lo necesario para continuar aprendiendo...

Mi mundo o mi vida es la misma, pero yo he cambiado. Mi impresión de la vida ha cambiado. La miro desde otra perspectiva, y todo gracias a la liberación de mi mente.

Otro cambio destacable es que vivo aceptando la muerte, ya que siento (porque no sé, sino que siento) que forma parte de nuestra vida, que es una parte del proceso y aceptarla desde el amor simplemente hace que salga una nueva versión de uno mismo, más humana, sencilla y natural...debido a que somos nuestra esencia. Somos aquello que es invisible para nuestro ojos.

Pero todo esto que estoy diciendo, no son solo palabras, sino que son sensaciones internas que se han impregnado en mi ser y me acompañan durante este trayecto de mi viaje de Vida.

Me he transformado, sin más...pero como he mencionado antes, no sé ni cómo, ni cuándo, ni dónde, ni nada...solo sé que todo ha culminado gracias a descubrir la terapia regresiva. Ha sido, para mí, la herramienta idónea para mi transformación.

Estar en contacto con Almas, ya sea la mía o la de otros pacientes, ha sido revelador y gracias a este trayecto, una parte de mi cabeza, más concretamente el hemisferio derecho se ha desarrollado y ha salido una nueva versión, Cristina 2.0, algo así sería explicado en palabras, no sé...transmitirlo es difícil y de momento no tengo la capacidad de a través de la escritura o el audio hacerles llegar al 100% mis emociones y sensaciones...solo podrían entenderme totalmente si existiese la posibilidad de conectarnos para que pudiesen acceder a toda la información que hay en mi interior...pero de momento solo pasa en las películas y normalmente son los extraterrestres los que estudian nuestras emociones y sensaciones...así que seguiré intentando explicarme lo mejor que pueda y sepa...

No se crean que todo es bueno en mi versión Cristina 2.0 (me ha gustado esta nomenclatura) ahora me cuesta más relacionarme...a ver...sigo siendo extrovertida y sociable, pero me aburren más el resto de personas...cada vez que me encuentro a alguien y me pregunta:
-¿Qué tal cómo estás?
- Bien, fluyendo con la vida - esa es mi repuesta normalmente.
- ¿Y qué haces? - me suelen decir.
Y aquí ya no sé qué contestar...porque no hago nada, vivo...pero esa no es la respuesta que esperan, ya que ellos solo quieren saber qué hago, son como el Sálvame...pero es que no hago nada para explicar y que les sacie, mi vida es más simple que una alpargata, no me satisface viajar a New York o Tailandia, ni comprar tendencias, ni la mayoría de cosas que antes me podrían nutrir...ahora las siento como si estuvieran huecas...ya que ahora vivo el momento presente, el aquí y el ahora, y siento que todo está bien. Paso los días con tareas del hogar, lecturas, paseos, escribiendo, teniendo charlas con personas con las que comparto viaje, a día de hoy...No busco ser feliz, me siento feliz, pero no con la felicidad que nos venden, porque a eso le llamo yo diversión, no felicidad. Yo me siento en paz. Cuando estoy triste, vivo mi tristeza; cuando me enfado, vivo mi furia; cuando me divierto, vivo mi diversión...simplemente vivo cada instante como sea, pero no me esfuerzo por ser feliz. Ser feliz no tiene nada que ver con tener o hacer, sino con ser.

En definitiva, esta transformación me ha convertido en una "rara avis" que no sigue modas, ni idolatra a los que arrastran grandes masas, no busco "likes" ya que este blog lo hago desde mi Alma, no desde mi ego...Solo sigo mi propio estilo basado en mis emociones y sensaciones, siendo natural como un berberecho, sencilla como una alpargata y abriéndome como una melva...y así, en este teatro llamado Vida, me resulta curioso observar cómo la mayoría siguen bailando con máscaras, ya que no están preparados para quitárselas y ser ellos mismos todavía...pero yo bailo fluyendo con la vida, porque recordé que ella marca los ritmos.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Almas perdidas

Les aviso de antemano que para seguir en este post no deben tener límites mentales...si no es así, no sigan...se lo aconsejo, y dicen que quién avisa no es traidor...

No sé si es verdad o no que hay vida más allá de la muerte, pero yo no cierro la posibilidad de que sea así...la Verdad la tendré el día que me muera, pero mientras tanto me gusta aprender, observar, experimentar y documentarme...y lo que les voy a explicar, hasta el día de hoy, es mi verdad, pero nunca olviden que no es la verdad absoluta.

Somos Almas encarnadas en cuerpos físicos. Hasta aquí, siempre he hablado de lo mismo. Les he explicado mi experiencia en terapia regresiva sobre mi estancia en el vientre materno, también les he mencionado mis sesiones acerca de vidas pasadas...pero nunca he desarrollado este tema, en realidad, porque fue el que más rechacé yo cuando empecé a descubrir el mundo del Alma...y por ello soy consciente de que es un tema delicado y que muchos rechazarán por escépticos, ya que yo lo era...Pero empecé este blog para compartir mis experiencias y mi recorrido desde que descubrí el mundo del Alma, y me siento, a día de hoy, suficientemente segura para afrontar otro de los temas que se trabajan en terapia regresiva: las Almas perdidas.

Lo primero es explicar a qué me refiero cuando digo "Almas perdidas". Cuando nosotros morimos en esta experiencia de vida, es decir, cuando nuestro cuerpo físico muere, pasamos a ser Almas desencarnadas, y el camino a seguir es volver a casa, a la Luz. Pero cuando no sucede así, se puede decir que el Alma se pierde, y de ahí Alma perdida. Así que podemos decir que es un ser de luz que no sabe dónde está o no está donde debiera estar...por lo que por muy oscuro que pueda llegar a ser, no debemos olvidar que son seres de luz igual que nosotros. Y que el miedo no tiene cabida una vez que sacias el desconocimiento.

Así que les aseguro que para mí, a día de hoy, los espíritus existen...y puede que detrás de los fenómenos Poltergeist, simplemente hayan Almas igual que las nuestras.

Los motivos por los que un Alma desencarnada se puede convertir en Alma perdida son: que no haya consciencia en el momento de la muerte, ya sea por pérdida de consciencia por drogas, veneno, estado de coma, muerte súbita...o que sí que haya consciencia en el momento de la muerte, pero por miedo (osea creencias que tenemos estando encarnados), por preocupaciones (si creen que tienen algo pendiente por hacer), por atrapamiento en un cuerpo (les gusta un cuerpo y no saben cómo salir de él), por adicciones o apegos (osea drogas, alcohol, tabaco...quieren seguir experimentando esas sensaciones y se adhieren a seres que tengan estas adicciones solo para poder seguir experimentando dichas sensaciones)...no vayan a la Luz y se queden aquí. Con esto mi intención no es afirmar que es así, pero sí abrir la posibilidad que igual que puede que no, puede que sí.

Una vez que el Alma desencarnada no se va a la Luz existen varias posibilidades para dicha Alma, y una de ellas, es poseer a un ser encarnado. Se adhiere al campo vibratorio. Siempre es más sencillo en personas que lo tengan debilitado, ya que el campo vibratorio es como nuestro escudo protector ante energías extrañas, por eso yo les recomendaría no tomar drogas, alcohol o todo aquello que altere nuestro estado de conciencia, ya que lo debilita.

Hay personas que lo notan poco a poco a través de sensaciones, emociones o pensamientos. Al principio puede que no, pero al final se da cuenta de que no son propios, que algo extraño está sucediendo, pero muchos no lo dicen, lo mantienen en silencio porque no quieren que les tomen por locos...y algunos en la sesión te dicen que a veces se miran en el espejo y ven a otra persona; que a veces escuchan una voz dentro que les obliga a hacer cosas que no quieren; que hay momentos en los que parecen otras personas; que sus allegados les dicen que son iguales que un familiar que falleció...frases de este tipo, con la coletilla de que no se lo han contado a nadie, es decir, no han encontrado al interlocutor válido...Es curioso que es lo mismo que les pasa a muchos moribundos en en lecho de muerte, donde no les escuchan porque les dicen que tienen alucinaciones...ay! Cuánta información nos perdemos por nuestras mentes tan limitadas y cerradas...

Desde que empecé a formarme sobre el Alma y fui recorriendo mi propio camino con mis propios zapatos, me han acompañado las dudas...de ahí que me llamen "Doña Dudas".

Al empezar mi recorrido mi pregunta era: ¿Será verdad todo ésto?

Poco a poco voy resolviendo dudas y van apareciendo otras, pero espero nunca dejar de dudar, ya que son el motor para continuar mi búsqueda y seguir avanzando.

Al principio no me creía nada, pero después de mi primera regresión a una vida pasada...no me quedó más remedio que creerlo. Ya que igual que no recuerdo mi estancia en el vientre materno y comprobé que lo que reviví en regresión coincidía con lo que mi madre experimentó en el embarazo y el parto, y me lo tuve que creer...¿por qué no puede ser verdad que haya vivido otras vidas y no lo recuerde? Ya aprendí que el simple hecho de no recordar, no es evidencia de no haberlo vivido.

Así que una vez recorrida esa etapa, que me llevó su tiempo, les aseguro que no fue de un día para otro... Empecé a cuestionarme si sería verdad o no el tema de Almas perdidas...pero les aseguro que el universo les pone a su alcance aquello que necesitan y para lo que están preparados, todo sucede en el momento que debe suceder...y me puso un paciente en el que apareció un Alma perdida.

En la sesión estuvimos casi dos horas, y al final se fue a la Luz agradecida por haberla ayudado a seguir su camino y volver a Casa. No tengo palabras para transmitir la sensación de gratitud que experimenté en aquella sesión...pero también les aseguro que yo salí convencida de que el paciente me había seguido la corriente, es decir, no me creí que aquello fuese real. Pero después de unas semanas tuve la ocasión de hablar con él y mi asombro fue máximo, ya que no recordaba nada de lo que sucedió en aquella sesión, su recuerdo estaba desvirtuado totalmente.

Así que allí me encontraba yo, alucinada, sin respuestas a todas mis dudas.

Pero mi maestro me enseñó a grabar las sesiones para tener evidencias de la sesión, por lo que pueda pasar y para poder seguir haciendo un trabajo de estudio de esta terapia. Y gracias a esta enseñanza que yo seguí, le pude facilitar la grabación de la sesión...y yo volverla a escuchar para analizarla más tranquilamente.

A día de hoy, no hemos vuelto a tocar el tema. No está preparado para a nivel racional entender lo que sucedió allí...pero a mí me sirvió para tener mi propia evidencia de que las Almas perdidas existen, que son seres de luz como nosotros, y que aunque se vuelvan oscuros por los motivos que sean, trabajando siempre con comprensión, compasión, paciencia y amor, pueden encontrar ese puntito de luz en su interior.

En definitiva, puede que la vida sea circular y se trate de venir de la luz para encarnar y experimentar lo que hayamos venido a hacer, solamente bendiciendo, perdonando y amando, para luego desencarnar y volver al lugar de donde vinimos, de la Luz...o puede que no...pero yo tengo mi recorrido y mis evidencias, y a mí, a día de hoy, me valen para no tener límites mentales.